Una intervención cruenta y complicada

El doctor Manuel Quero considera el trasplante cardiopulmonar total, una operación más cruenta y con más riesgos que el implante de corazón simple, aunque el rechazo no es significativamente mayor: "Es una medicina de frontera, donde no hay experiencia de mucho tiempo y que se mueve entre lo conocido y lo desconocido".Este tipo de trasplante se realizó por primer vez con éxito en Stanford (Estados Unidos) en 1981. La mayoría del medio millar de casos que según este especialista existen en el mundo, se efectuaron por sufrir el paciente hipertensión pulmonar severa.
En España se ha practicado solamente en dos ocasiones. Los pacientes fallecieron. "Tenernos en espera a otros niños para enviar al Reino Unido. Otro niño fue operado antes que Ana Isabel". Se llama Jesús María Izurquiza, un joven de Bergara operado en 1986. "Su evolución ha sido muy buena, pero no siempre los resultados son tan brillantes como desearíamos. Nos reafirma en la idea de ser muy cuidadosos y no recurrir al trasplante más que cuando la enfermedad sea irreversible; al enfermo le queden pocos meses de vida y no se pueda optar por otra solución. Hay que poner en una balanza las ventajas y los inconvenientes en cada caso y decidir siempre en bien del paciente y de su entorno".


























































