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El Ministro del Interior investigará a la empresa que gestiona la 'loto' catalana

El Ministerio del Interior exigirá a Luditec, empresa que gestiona las loterías de la Generalitat, que se someta a un informe previo de orden público, según informó ayer un portavoz de la Comisión Nacional del Juego. "Queremos saber qué hay detrás de Luditec", dijo. Por otra parte, la intervención, el jueves, en la aduana de la Jonquera de una partida de boletos de la loto Ràpid -una de las loterías catalanas- se debe al incumplimiento por la Generalitat de la normativa vigente en materia de homologación de materiales de juego, según informaron ayer fuentes de la Administración central. La Generalitat considera que esta decisión es inconstitucional.

El interés de la Comisión Nacional del Juego por Luditec se debe al hecho, "del que ya estábamos convencidos y que ahora ha sido reconocido por la propia Generalitat", de que esta empresa controla la gestión de las loterías catalanas. "Cuando una empresa privada controla un juego, la Administración debe saber quién forma parte de la misma", explicó el portavoz. "Queremos saber qué hay detrás de Luditec y de sus empresas asociadas, especialmente de la irlandesa Imperial Trading and Developement", concluyó.La decisión gubernamental de exigir a Luditec que se someta al mencionado informe no se debe a ninguna sospecha en concreto ni prejuzga una eventual irregularidad, sino que se debe "únicamente a la obligación que tiene la Administración de velar por la transparencia de las empresas dedicadas a determinadas actividades, entre las que se encuentra el juego", explicó el portavoz.

Una de las consecuencias del pleno parlamentario en el que se debatieron, el pasado miércoles, los conflictos del juego en Cataluña fue ayer la querella criminal por injurias que el secretario general de la Presidencia de la Generalitat, Lluís Prenafeta, presentó en el juzgado de guardia de Barcelona contra el secretario de Organización del Partit dels Socialistes (PSC), Josep Maria Sala.

Acciones legales

Lluís Prenafeta ha iniciado las acciones legales "ante las calumnias basadas en falsedades que se han vertido". Al hablar en el Parlament de la compañía Imperial Trading, accionista de Luditec, Sala dijo que tenía todo el derecho a pensar que es "una pantalla para devolver a bolsillos de poco honorables ciudadanos catalanes dinero procedente del juego". Sala responsabilizó a Prenafeta de la organización del juego.Mientras tanto, la Cámara de Acusación de Friburgo (Suiza) deberá examinar próximamente la investigación realizada por el juez Jean Pierre Schroeter sobre las irregularidades cometidas en la Caja Hipotecaria de la localidad en 1984 y en las que aparece implicado el súbdito suizo Beat Corpataux, uno de los fundadores de la Trading and Developement Limited, principal accionista de Luditec, informa F. Sales desde aquella localidad helvética.

La investigación se ha centrado en la actuación de ocho personas cuyos nombres se mantienen en secreto, por decisión del instructor que lleva la causa.

Créditos de 1.284 millones

El secreto se debe a que el juez propone al tribunal que dos de estas personas sean apartadas de la causa. Una de estas dos personas podría ser el propio Beat Corpataux, "quien confió demasiado en sus empleados", según señaló el propio juez. La caja, intervenida en 1984, había concedido créditos no devueltos por 1.284 millones de pesetas a dos empresas de las que Corpataux era administrador único.El juez Schroeter fue sin embargo mucho más explícito cuando habló de la trayectoria humana y profesional de Carpataux y afirmó que era un hombre que se había hecho a sí mismo consiguiendo ser uno de los más jóvenes, preparados y expertos financieros de Friburgo.

"Su familia era de condición muy humilde y su padre lo abandonó cuando era un niño. Cuando estalló el escándalo de la Caja de Friburgo acababa de casarse y de fundar una familia". "Aún así ha salido adelante", señaló el juez.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 31 de octubre de 1987

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