Una botella de Châtea-Lafite
de la cosecha de 1820 fue vendida en París en subasta a un comprador anónimo en 1,5 millones de pesetas. La botella figuró, según sus vendedores, en el Banquete de los Tres Emperadores, en París, en 1867: Alejandro II de Rusia, su hijo, y el que sería Guillermo II de Alemania.


























































