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Tribuna:PREMIO NOBEL DE MEDICINA

Conocimiento de la respuesta inmunológica

Uno de los mecanismos fundamentales de la respuesta inmunológica, especialmente de respuesta contra las infecciones, es la producción de anticuerpos o inmunoglobulina. Las investigaciones en este campo permitieron conocer que esta respuesta era altamente específica (la respuesta era diferente ante cada antígeno). O sea que cada bacteria, por ejemplo, da lugar a la síntesis de un anticuerpo que es distinto para otra bacteria. Llamaba la atención cómo las células tenían capacidad para dar lugar a la síntesis de proteínas, que tenían una parte variable de su molécula, que era absolutamente específica para un determinado antígeno.Los seres humanos tenemos un repertorio de anticuerpos muy alto. Entender cómo la célula podía sintetizar un mismo tipo de proteína con unas variantes pequeñas que la hacían específica resultaba fundamental para entender esta capacidad de respuesta que además tenía características individuales. Es decir, no todo el mundo genera la misma cantidad ni con la misma calidad. La cuestión estribaba en saber cuáles eran los genes que controlaban la síntesis de las inmunoglobulinas o anticuerpos y conocer si había uno o varios genes, como sabemos ahora.

Para dar lugar a esta posibilidad de variedad, durante el proceso de síntesis de las inmunoglobulinas se producen procesos de recombinación de los diversos genes, que ahora sabemos que controlan la síntesis de estas . inmunoglobulinas. Inmunogiobiulinas

El equipo del japonés Susumu Tonegawa, galardonado ayer con el Premio Nobel de Medicina, trabajó sobre los genes que controlan la síntesis de los diversos fragmentos de las moléculas de las inmunoglobulinas, aislándolos, clonándolos y demostrando así que cada uno controla la síntesis de una parte de la inmunoglobulina. Durante la respuesta de las células ante un antígeno determinado se producen recombinaciones de estos genes facilitando o dando lugar a la síntesis de un anticuerpo concreto. Ello es la base para entender cómo nosotros somos capaces de dar una u otra respuesta inmunológica. Tonegawa formuló que la cantidad y calidad de la respuesta inmunológica están condicionadas genéticamente y explicó las diferencias individuales que se producen.

El departamento de inmunología del Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde trabaja Tonegawa, ha estado interesado siempre en los mecanismos genéticos de la respuesta inmune. En la actualidad, otro gran campo de estudio, dentro de esta misma línea, es el conocimiento de los genes que sintetizan el receptor del antígeno en las células T. Estas células llevan a cabo la defensa contra las infecciones virales, contra las células tumorales, contra células reconocidas como extrañas -las de un trasplante, por ejemplo-, y reciben el antígeno a través de un receptor en la membrana de dicho linfocito. La estructura molecular de este receptor tiene similitudes con la estructura molecular de los anticuerpos, por lo que se está avanzando ahora en el conocimiento de los genes que controlan la síntesis de este receptor. Estos conocimientos facilitarán la comprensión de la respuesta inmunológica contra infecciones virales.

Los estudios de los investigadores del Instituto de Tecnología de Massachusetts y de otros muchos grupos que en este momento trabajan en el campo de la inmunología son esenciales para la posterior aplicación en terapéuticas antivirales, antirrechazo, antitumorales, etcétera. La inmunología es una de las especialidades médicas, junto con las genética, que ha aportado en los últimos años mayores conocimientos sobre mecanismos patogénicos de enfermedad. La investigación básica es absolutamente necesaria para una aplicación médica posterior, y cualquier país que quiera hacer una medicina actual ha de favorecer la investigación básica y clínica en inmunología.

Teresa Español es inmunóloga de la residencia del Valle Hebrón, en Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 13 de octubre de 1987