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Editada una aventura inédita de Celia

El libro cuenta las vivencias del personaje infantil en la guerra civil española

Celia, una niña de la burguesía de talante liberal, nace en agosto de 1928, en la revista Blanco y Negro. Desde entonces, este personaje ha acompañado la infancia literaria de varias generaciones de lectores españoles. Su autora se hizo popular con el seudónimo de Elena Fortún, y sus libros nunca dejaron de publicarse, a excepción de un solo texto, que la propia escritora dejó en borrador. Ayer, después de que el manuscrito estuviera perdido desde hace 44 años, se presentó la primera edición de Celia en la Revolución (editorial Aguilar), libro en el que se narran las vivencias del personaje ínfantil en la guerra civil española.

Son varias las generaciones de españoles que se introdujeron en la literatura a través de los populares personajes de Elena Fortún. Esta vía fue, en muchas ocasiones, el único acceso a una literatura infantil de calidad, ya que ésta era prácticamente inexistente para niños y lectores preadolescentes. Sus personajes -como Celia, Cuchifritín, Matonkiki o Colasín- se convirtieron en compañeros imprescindibles de aventuras literarias.El pasado año, coincidiendo con la celebración del centenario del nacimiento de Elena Fortún, fue hallado un manuscrito que la propia familia de la autora creía perdido: Celia en la Revolución. Tras encontrarlo su nuera, la editorial Aguilar -donde nunca se abandonó la publicación de la colección de los Celia- no dudó en imprimir este inédito, con ilustraciones hechas para la ocasión por Asun Balzola, que narra las aventuras de una Celia ya adolescente que tiene que vivir "aquella espantosa locura" -como la califica el propio libro- de la guerra civil española.

En el libro, la autora presenta toda una gama de personajes contradictorios, y, aunque Celia no toma partido en la contienda, sí se refleja la indignación de Elena Fortún ante la rebelión. A lo largo de sus páginas se puede observar claramente cómo Celia va madurando, cómo hechos terribles al principio apenas la sacuden, y al final, sensibilizada por una guerra que no comprende, cualquier pequeña cosa aterra al personaje infantil.

A pesar de que Elena Fortún, seudónimo de Encarnación Aragoneses, era una escritora de familia republicana exiliada poco antes de terminar la guerra y su ideología era claramente liberal sus libros no dejaron de publicarse en la etapa del franquismo.

Ello significó, por un lado que, en aquellos años de ausencia de libros infantiles de calidad, Celia y otros textos de la autora fueran libros de cabecera para niños con hábitos lectores, y, por otro lado, que hoy haya sorprendido a una derecha que hizo suya a esta autora la aparición de Celia en la Revolución, donde Fortún habla a través de unos personajes que pierden la guerra.

Carmen Martín Gaite y Felipe Mellizo presentaron, junto a María Luisa Dorao, que descubrió el manuscrito de Celia en la Revolución, presentaron ayer el libro. En el mismo acto se anunció la creación del premio Elena Fortún para libros dedicados a lectores jóvenes, dotado con un millón de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 11 de junio de 1987