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10 jóvenes fotógrafos revelan su visión de Madrid

Un centenar de piezas para un fresco de la ciudad

La exposición Madrid, sin Z reúne desde hoy en la sala de exposiciones del Cuartel del Conde Duque la visión de la ciudad de 10 jóvenes fotógrafos, algunos de ellos trabajando sobre bases conceptuales de diseño y otros de manipulación del material fotográfico. No se trata de un grupo organizado previamente, sino de trayectorias individuales que se han cruzado en el interés de proyectar una visión estética de la ciudad, usando la lente con propósitos muy diferenciados entre sí.

La exposición que se inaugura hoy ha surgido gracias a la intuición de un grupo de personas que confiaron desde un principio en un proyecto atípico y que entrañaba ciertos riesgos. Algunos de estos fotógrafos poseen abultado currículo, y otros no. El grupo despertaba recelos por su heterogeneidad.La historia comenzó cuando dos de ellos, Carlos Paz y José María Pernil, se encontraron en las oficinas del Cuartel del Conde Duque con dos proyectos distintos de exposiciones con un mismo tema: la ciudad a través del objetivo de varios fotógrafos que iban desarrollando su trabajo por vías nada parecidas.

Planes en otoño

Era otoño del año pasado. Luis Caruncho, director del Conde Duque, sugirió que se unieran las dos proposiciones para hacer una exposición de más envergadura. También, hasta febrero de 1986, se agregaron algunos fotógrafos más hasta hacer un total de nueve firmas y 10 participantes, ya que dos de ellos trabajan en equipo.Después de varios encuentros de la totalidad del colectivo, comenzó un vía crucis por bancos, fundaciones culturales y organismos oficiales intentando obtener cualquier tipo de apoyo. Ya en estas fechas el proyecto estaba totalmente redactado, con una idea muy definida por cada uno de los; participantes. Las únicas gestiones positivas fueron en el propio Ayuntamiento de Madrid, que además de ceder el local del Cuartel del Conde Duque se encargó de la impresión de las invitaciones, y la de la Caja de Ahorros de Madrid, que aportó los medios para la impresión de un cartel a dos tintas.

La presentación dice que son 10 madrileños, aunque alguno de ellos "no haya nacido a la sombra del madroño". Lo que más llama la atención es la diversidad de temas e intereses de las piezas expuestas.

La sala Juan Gris acoge un total de 100 fotografías, donde está un material que, previamente seleccionado, puede dar una novedosa colección de postales de la ciudad.

Técnica y poesía

Susi Bellver y Paca Arceo, que trabajan en equipo desde 1978, presentan una colección de dípticos que relacionan imágenes a través de la verticalidad o la horizontalidad, sugiriendo asociaciones a veces gratuitas, pero dentro de una poética del blanco y negro algo dura.José Francisco Mejías presenta un conjunto de piezas de color donde prima el paisaje urbano moderno. Su serie se centra en las moles de cristal y acero de Azca y alrededores.

Francisco Higueras presenta una manipulación de piezas impresionadas por el sistema polaroid que luego son ampliadas por métodos convencionales, obteniendo resultados cercanos a la pintura. Sus imágenes han sido escogidas de entre los tópicos de la ciudad, lo que facilita su reconocimiento y ubicación inmediata del modelo que se manipula.

José Altable seleccionó una serie de aspectos nocturnos donde impera la quietud y una reflexión sobre las luces móviles en medio de una densidad de azules y violetas profundos.

De José María Pernil se dice que posee en exclusiva el arte de retratar reflejos. Casi la totalidad de sus piezas son visiones a través de cristaleras y espejos. Una dramática y sombría fotografía del antiguo cine Doré destaca de su conjunto.

Miguel Raposo, que habitualmente trabajo en blanco y negro, en esta exposición se decide por el color, abundando en los contrastes de convivencia entre viejas y nuevas arquitecturas.

Manuel Villar, con una estética cercana al neorrealismo, expone una serie dura que en cierto sentido entronca con la de Marieta Pedregal (alias Cocow), que, haciendo también uso del blanco y negro, escoge zonas marginales u objetos olvidados.

También hay muestras de Carlos Paz y Cristina Anissi, el primero especializado en la danza, y la segunda, en publicidad. Aunque no hay gestiones concretadas, es posible que esta exposición sea vista en otras ciudades españolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de diciembre de 1986