CIENCIA

Científicos franceses desvelan una relación entre los ciclos de la Luna y los nacimientos

Un grupo de médicos y matemáticos franceses acaba de publicar un estudio estadístico realizado sobre casi seis millones de nacimíentos, con el que pretenden clarificar la relación entre la fecha del parto y los ciclos de la Luna. Según dicho estudio, se observa un mayor número de nacimientos en el período comprendido entre el último cuarto lunar y la luna nueva, pero no se llegan a explicar las razones de este fenómeno.

En un principio los investigadores se apasionaron por la relación existente entre el ciclo lunar (que tiene 29,53 días) y la menstruación de las mujeres. Más tarde, en los años sesenta, científicos norte americanos elaboraron dos estudios basados en medio millón de nacimientos acaecidos, en la ciudad de Nueva York para intentar establecer la relación entre la Luna y los nacimientos.Este nuevo estudio toma como base 5.927.978 nacimientos, la totalidad de los sucedidos en Francia entre el primero de enero de 1968 y 31 de diciembre de 1974, sin distinguir entre nacimientos espontáneos o provocados por razones médicas. Dichas cifras, registradas día a día, fueron analizadas informáticamente por un sistema de cálculo conocido como el espectro de Fourier.

Entre otras conclusiones, el estudio revela que el mayor número de nacimientos se produce en primavera, lo que significa que la concepción se ha producido en verano, mientras que en otoño es cuando menos nacimientos se producen. Se observa también una espectacular escalada a finales de septiembre, probablemente relacionada a un mayor número de concepciones durante las fiestas de Navidad.

En lo que se refiere a los días de la semana, el domingo es el que menos nacimientos registra, y el martes el que más.

En cuanto al ciclo lunar, ha quedado claro que el mayor número de nacimientos se produce entre el cuarto menguante y la luna nueva, y el menor durante el primer ciclo. Lo que no han sabido explicar los expertos es la razón de esta relación, pero los autores del estudio añaden que también las erupciones solares y la situación de los planetas influyen en el número de malformaciones e infartos.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS