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El narcotraficante Ochoa, entregado por España, puesto en libertad en Colombia

El ganadero José Luis Ochoa, acusado por varios tribunales en Colombia y Estados Unidos por tráfico de drogas, fue puesto en libertad por un juzgado de Cartagena, ciudad a orillas del mar Caribe, 1.200 kilómetros al norte de Bogotá. Ochoa, junto a Gilberto Rodríguez Orejuela, fue detenido en 1984 en Madrid, y Colombia y Estados Unidos reclamaron su extradición a la justicia española. Tras un monumental laberinto jurídico, los jueces determinaron que los dos colombianos debían ser trasladados a su país de origen, adonde llegaron el pasado mes de junio.El juzgado de aduanas de Cartagena tenía pendiente un juicio contra Ochoa por contrabando de toros desde España, y el Juzgado número 11 de Medellín, al noreste de Colombia, por tráfico de estupefacientes.

El juez de Aduanas, Fabio Pastrana, le condenó a 24 meses de prisión y a pagar una multa de un millón de pesos (unas 800.000 pesetas), pero ordenó suspender la sentencia y dejó en libertad condicional al ganadero, previo pago de una fianza de 2.300.000 pesos (casi dos millones de pesetas) y con la obligación de presentarse cada 15 días en el despacho del juez Pastrana.

Nada más conocer el fallo del tribunal aduanero, Ochoa pagó la multa y la fianza y desapareció sin dejar rastro, aunque se presume que se encuentra en su lujosa finca de El Repelón.

No hay indicios

A su vez, el juzgado de Medellín que tramitaba la acusación contra Ochoa por tráfico de drogas no encontró indicios suficientes para juzgarle y envió un telegrama al penal de Ternera, en Cartagena, en el que se hallaba preso Ochoa, informando que el ganadero quedaba libre de cargos por narcotráfico.

Sin embargo, fuentes judiciales consultadas por este diario expresaron sus dudas sobre la veracidad del mensaje del juzgado de Medellín, ya que el juicio por tráfico ilícito de estupefacientes estaba aún en una fase preliminar, en la que es muy difícil establecer la veracidad de las pruebas.

Además, en cuanto Ochoa llegó a Colombia, la justicia norteamericana presentó una demanda de extradición ante las autoridades colombianas, puesto que varios tribunales de Estados Unidos tienen pendientes juicios por tráfico de drogas contra Ochoa.

Hasta que el Ministerio de Justicia colombiano no se pronuncie sobre la petición de extradición norteamericana, Ochoa debía estar recluido y no en libertad, aunque ésta fuera condicional, explicó un magistrado de la Corte Suprema.

Tanto Ochoa como Rodríguez Orejuela, al llegar a Bogotá procedentes de Madrid, se mostraron confiados en que la justicia colombiana no aceptara las solicitudes norteamericanas de extradición.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 17 de agosto de 1986

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