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Este y Oeste confían en que se desbloqueen las negociaciones sobre desarme convencional

ENVIADO ESPECIAL La nueva propuesta del Pacto de Varsovia para la reducción de tropas en Europa, que prevé la retirada de un millón de soldados y el desmantelamiento de su armamento y equipo en un plazo de cuatro años, no afectará a las negociaciones de Viena sobre armamento convencional (MBFR) hasta que la OTAN se pronuncie al respecto.

Ayer, un día después de ser hecha pública la nueva iniciativa de desarme en la cumbre del Pacto de Varsovia de Budapest, portavoces de ambos bloques en las negociaciones de Viena expresaron su esperanza de que este plan suponga un paso hacia el desbloqueo de las negociaciones. El foro de Viena existe desde octubre de 1973.

La propuesta del Pacto de Varsovia arroja una gran interrogante sobre el futuro de estas conversaciones. En el llamamiento de Budapest se declara la disposición del Este a ampliar este foro negociador a otros países europeos. El ámbito geográfico de la negociación de la Conferencia de Viena, que se reduce a siete países centroeuropeos, sería ampliado a un programa de desarme que afectaría a toda Europa, "desde el Atlántico hasta los Urales". Como contrapunto, el Este propone negociar el desarme convencional en el marco de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) o en un foro especial en el que tendrían cabida todos los países europeos y EE UU y Canadá, lo que relegaría al foro MBFR a un papel marginal. En medios de la Conferencia de Viena existe la impresión de que la URSS parece mostrar mayor disposición a controles de verificación de los acuerdos en su nueva propuesta.

"Absurdo e inaceptable"

No obstante, y a pesar de la aceptación expresa de controles sobre el terreno, la URSS dejó claro por medio del general Nicolai Cherjov, presente en Budapest, que la exigencia occidental presentada en Viena de inspeccionar también instalaciones en distritos militares en territorio soviético es "absurda e inaceptable".

El portavoz oriental en la sesión plenaria de la Conferencia de Viena, el búlgaro Chavdal Mladenov, calificó ayer de gran oportunidad para un progreso la nueva propuesta y dijo que el Pacto de Varsovia está abierto a las sugerencias occidentales que sirvan para completarla. Preguntado por las posibilidades de que, ante las dificultades de un foro restringido como el vienés, una negociación ampliada a más participantes pueda desembocar en éxitos rápidos, Mladenov señaló que si existe voluntad política el acuerdo es posible y que el Este aceptará todo lo que lleve a reducciones sustanciales de los contingentes de tropas en el continente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 13 de junio de 1986