Alfonsín crea un organismo consultivo para consolidar la democracia y da entrada a peronistas en la Administración

El presidente argentino, Raúl Alfonsín, ha creado un organismo consultivo, el Consejo para la Consolidación de la Democracia, que permitirá, dos años después de la llegada al poder del Partido Radical, asociar al equipo de Gobierno a personalidades de otros partidos, principalmente peronistas y socialistas. En su discurso de Navidad, Alfonsín dijo en la madrugada del martes que "no se trata de un Gobierno de coalición ni de transición", sino de que "en las funciones de gobierno esté reflejada esa voluntad democrática que está más allá de las diferencias políticas".

El consejo estará formado por 18 personas con rango de secretarios de Estado. Entre otros, formarán parte de este organismo asesor el premio Nobel de Medicina Luis Federico Leloir, el escritor Ernesto Sábato, el ex canciller peronista Angel Federico Robledo, el ex candidato a vicepresidente por la Alianza Republicana Federal Leopoldo Bravo, el socialista Raúl Dellepiane y el general retirado Ricardo Norberto Flouret.La presidencia de la República informó que la labor del consejo será "elaborar un plan político que conjugue las diferencias de los diversos sectores del país".

En su mensaje navideño, el presidente Alfonsín dijo: "Entre todos debemos articular repuestas nuevas que abran el camino a la fundación de una nueva etapa políticamente clara y decisiva". Y añadió: "En esto de transitar esta etapa de la convivencia nos sentimos acompañados por todos: por los que nos votaron y los que no nos votaron".

Horas antes del discurso del presidente se había anunciado oficialmente la incorporación de dos peronistas a la Administración como *funcionarios de alto rango. Se trata de Marcelo Miguel, nombrado secretario de Control de Empresas Públicas y Roberto Lavagna, que asume la dirección de la Secretaría de Industria y Comercio Exterior.

Una Argentina moderna

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"No se trata, por supuesto", dijo Alfonsín, "de forjar ambigüedades ni de reclamar a nadie que renuncie a su propia historia". El presidente argentino explicó que el objetivo es marchar hacia la construcción de una Argentina moderna, participativa y éticamente solidaria, "a partir de trayectorias distintas y de adhesiones a visiones políticas distintas".

Raúl Alfonsín se refirió también en su mensaje navideño a la situación política y económica del país y anunció que el próximo año "será más duro". "La lucha contra la inflación", señaló, "no puede ser sólo un paréntesis al final del cual, y luego de algunos avances, podamos aflojar la disciplina y reiniciar la escalada de precios y salarios". De esta manera rechazó, indirectamente, las exigencias de subidas de sueldos hechas en los últimos días por los sindicatos.

"Sería insensato ocultar", advirtió Alfonsín, "la gravedad de esta situación, pues sus consecuencias son visibles y serán visibles en la experiencia cotidiana de cada uno de los argentinos". El presidente argentino se refirió también al problema de la deuda externa y afirmó que las recientes inundaciones sufridas por el país han contribuido a hacer más difícil la situación. Exigió nuevamente a las naciones industrializadas modificar las barreras existentes para el comercio internacional y dijo que "sólo con la justicia universal se logrará la paz universal".

Por otra parte, el fiscal Julio César Strassera interpuso el martes un recurso extraordinario contra el fallo dictado por la Cámara federal el pasado día 9 en el juicio contra los integrantes de las anteriores juntas militares por considerar que ciertos aspectos del mismo .no se encuentran debidamente fundados y constituyen una decisión arbitraria".

Los abogados defensores de cinco ex integrantes de las juntas militares que fueron juzgados y condenados por violaciones de los derechos humanos también apelaron el fallo del tribunal, según anunciaron ayer fuentes oficiales argentinas.

Estos recursos se refieren al general Jorge Videla, condenado a cadena perpetua; el almirante Armando Lambruschini, condenado a ocho años de cárcel; el brigadier Orlando Agosti, sobre el que recayó una sentencia de cuatro años y medio; el almirante Eduardo Emilio Massera y el general Roberto Eduardo Viola, condenados am bos a cadena perpetua.

Grupos defensores de los derechos humanos organizaron en la noche del lunes una marcha con antorchas en el centro de Buenos Aires para pedir la libertad de 14 prisioneros políticos juzgados y encarcelados durante los Gobiernos de las juntas militares.

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