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Controversia en la RFA por el contenido antisemita de una obra teatral de Fassbinder

Una obra teatral del autor y director de cine Rainer Werner Fassbinder, que ha provocado una durísima polémica en los medios culturales de la República Federal de Alemania (RFA) por su claro contenido antisemita, se estrena hoy en Francfort. La colonia judía, que suma en la RFA unas 30.000 personas, ha protestado y exigido que se impida el estreno, en tanto que otros piensan, como el intelectual Daniel Cohn Bendit, que no se debe impedir, pues no se debe hacer un tabú del pueblo judío. En lo que todos parecen coincidir es en la baja calidad literaria del texto de Fassbinder, que siempre fue un provocador.

Transcurridos ya más de dos años desde que el 6 de junio de 1983 Fassbinder muriera en su casa de Munich, víctima de una sobredosis de cocaína y medicamentos, su capacidad de provocación no se agota. La obra titulada La basura, la ciudad y la muerte (Der muell, die stadt und der tod), ha levantado una oleada de protestas de la colonia judía en la RFA, se han recogido firmas entre la población para evitar su estreno y para hoy está convocada una manifestación ante el teatro. También son previsibles acciones de espectadores en el interior de la sala para protestar contra este documento del odio, como se ha calificado la obra de Fassbinder.El carácter antisemita de la obra La basura, la ciudad y la muerte no es discutido por nadie que haya leído el texto escrito por Fassbinder en 1975 y publicado un año después por la editorial Suhrkamp. El personaje principal de la obra es el judío rico, un especulador de terrenos que no tiene el menor escrúpulo, a la vez que es un proxeneta cínico y despiadado. En esta figura vierte Fassbinder todos los prejuicios tradicionales del antisemitismo centroeuropeo.

Pese a todas las protestas de círculos judíos y las recomendaciones de personalidades de la cultura y la política de suspender el estreno, de La basura, la ciudad y la muerte, el director de los teatros de Francfort, Gunther Ruhle, ha defendido la independencia de los criterios culturales - que, según dice, le hicieron decidirse por el estreno de esta obra de Fassbinder 10 años después de ser escrita. La obra se estrenará hoy pese al temor a que se produzcan incidentes. El alcalde de Francfort, Walter Wallmann, de quien depende la dirección de teatros, ha opinado que en su opinión la obra no debía representarse.

Si todos están de acuerdo sobre el carácter antisemita de la obra, también lo están respecto a su mediocridad literaria, sobre la que no parece haber dudas. El propio Ruble ha negado a la obra cualquier valor literario. "Es una obra grosera que no valoramos mucho", ha señalado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 31 de octubre de 1985