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LIBER 85

Las ventas de libros a Latinoamérica han aumentado en un 30%

En su tercer año de existencia, el Salón Internacional del Libro parece haber dado muestras de su utilidad a quienes dudaban de que su proximidad a la Feria de Francfort lo hiciera viable. Especialmente para los editores latinoamericanos, la reunión en España resulta provechosa, y este año parecen haberse sentado algunas bases que pueden contribuir a la solución del problema de la deuda. De momento, la exportación española ha crecido en el primer semestre de este año hasta un 30%. Con la jornada de ayer, última exclusivamente para profesionales, Liber abre hoy sus puertas al público en general. Ayer fue aún día de trabajo y seminarios; entre otros actos, Gore Vidal mantuvo una charla con escritores y periodistas españoles sobre la relación entre la creación literaria y la historia. Para esta tarde está previsto un acto en homenaje al escritor venezolano recientemente fallecido Miguel Otero Silva.

A sólo tres años de su surgimiento, la consolidación de Liber resulta tan avasalladora como definitiva. Cuando editores, distribuidores y libreros vienen a Madrid, no sólo para reunirse con sus colegas españoles, sino también entre ellos mismos, es un síntoma significativo.No es fácil, para los orgullosos latinoamericanos, reconocer que Madrid es la capital iberoamericana del libro. Pero sin embargo lo hacen con respeto y admiración, porque España se lo ha sabido ganar.

Aunque la conquista y la colonia es algo ya pasado, la cultura y la lengua permanecen. España ha sabido, en los últimos años, modificar la concepción del Descubrimiento, transformar el tradicional "día de la raza" en el encuentro "de dos culturas", lo que hace justicia a la historia, e indica la capacidad de un pueblo y un Estado para modernizarse y reforzar los lazos culturales, que para el libro representa también -obviamente-, buenos negocios.

Esta actitud receptiva y respetuosa con que hoy los editores españoles nos invitan y nos reciben, ha creado y reforzado nuevos y fuertes lazos.

Entre los resultados figura, como lo anunció la federación de gremios de editores hace una semana, un aumento de las exportaciones a Latinoamérica de un 30% en el primer semestre de este año.

Segundo productor de libros

En el stand colectivo de México en Liber-85, donde se exhiben cerca de 2.000 nuevos títulos de más de 50 editoriales, la actividad ha sido intensa, y altamente positiva. Liber es ya el lugar de encuentro con los colegas de todo el mundo, incluso de los países vecinos. Quizás sea difícil comprender cómo en estos días se han logrado acuerdos incluso entre colegas mexicanos, pero quien conoce el clima de estimulación de una feria del libro, y la oportunidad de compartir una semana fuera de la oficina, puede comprenderlo.Para muchos editores pequeños y medianos, y en espacial para los distribuidores y los libreros, Liber es mucho más útil y atractivo que la Feria de Francfort, y ayuda a consolidar este salón internacional del libro como el gran evento editorial de la lengua castellana.

México, segundo productor de libros en nuestra lengua, después de España, publica cada año 6.500 nuevos títulos, una quinta parte que España, y sólo comparte con los colegas españoles, a un nivel de igualdad, las ventas a los Estados Unidos. Sólo en este aspecto, en el de puerta de entrada al mercado hispano de Norteamérica, México aspira a una igualdad con España, y le ofrece su infraestructura editorial, industrial y comercial para aprovechar esta posición que le otorga la vecindad y su elevadísimo intercambio comercial, con Estados Unidos.

México, hace ya dos meses, eliminó todas las restricciones que existían para la importación de libros de España, accediendo así a las demandas de la comunidad editora internacional, que lucha por la libertad de circulación del libro en todo el mundo. Ahora, sin impedimentos y con un magnífico mercado interno de casi 80 millones de habitantes, de los cuales la mitad es menor de 20 años, aspira a no ser sólo un cliente apetecible, sino un socio ya maduro que busca acuerdos comerciales y culturales con los colegas españoles.

La capacidad de trabajo y la imaginación creadora que mueve la industria editorial mexicana, resiste (como puede apreciarse en la muestra presente en el Liber-85), hasta la capacidad des.tructiva de los terremotos.

Frente a la amenaza que representa la próxima implantación del IVA al libro en España, los editores mexicanos preocupados recuerdan a las autoridades que España, por su lugar fundamental en la industria editorial en lengua española, de la cual es madre y maestra, sientajurisprudencia no sólo para ella, sino para otras 20 naciones latinoamericanas.

Los editores españoles están muy presentes en México, no sólo a través de sus libros, sino también con cada bombero español que la semana pasada removió escombros buscando rescatar con vida un mexicano. La presencia de México en Liber será permanente, con orgullo, pero también con mucho agradecimiento.

es director del Centro de Promoción del Libro mexicano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de octubre de 1985