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LIBER 85

Gore Vidal lleva la ironía al salón

"Los historiadores mienten con documentos, los novelistas mienten con la imaginación". La afirmación es de Gonzalo Torrente Ballester y la emitió durante una mesa redonda sobre las relaciones entre la historia y la creación literaria, celebrada en el marco del Liber en Madrid, en la que participó junto a Gore Vidal, Elena Soriano y otros escritores y periodistas.Fue una de las charlas más vivas que puedan darse en el mundo de la literatura, aunque, para no desmentir a quienes afirman que los literatos son, en el fondo, partidarios del caos y la subversión, fue también desordenada al máximo posible. En algún momento se pudo oír, simultáneamente, un conjunto de discursos en inglés, francés, castellano y catalán. Todo valía para entenderse. Y todos se entendían.

La dulzura de Steinbeck

Los juicios fueron tan rotundos como el enunciado por Torrente. Por ejemplo: "García Márquez no es un novelista, sino un periodista que hincha y empeora las narraciones de los campesinos colombianos", dijo Gore Vidal. "España es el único país del mundo en el que se admira a García Márquez", Gonzalo Torrente Ballester. "A Cien años de soledad le sobran 200 páginas", Elena Soriano. "Le sobran doscientas páginas. y 50 años", Torrente Ballester. "John Steinbeck es un autor muy dulce y yo soy un poco diabético", Gore Vidal.Gore Vidal empezó asegurando, desde la más absoluta seriedad, que él era un cristiano albigense, lo que sirvió para que, junto a Torrente, se enzarzara en una minuciosa discusión sobre la diferente concepción que de la relación entre el mal y la materia tenían éstos y san Jerónimo. De ahí a los cátaros hubo un paso. Poco despué fue la guerra de 1808 la que centró la discusión. Vidal afirmó que uno de sus tatarabuelos murió en una batalla celebrada durante la guerra contra los franceses, de la que no había conseguido información precisa. Torrente le explicó algunas aventuras de la contienda, incluída las relaciones entre un militar y una viuda joven.

Desconfianza

La desconfianza frente a la historia "histórica" fue el único punto en el que todos coincidieron. Los novelistas son mejores historiadores y, según Gore Vidal, si los estadounídenses saben algo de historia es gracias a sus libros. El historiador más riguroso es Denis de Rougemont y lo mejor que sobre la historia de España ha leído el autor de Lincoln son las memorias de Saint Simon, dijo.Goré Vidal, que en Madrid cumplió anteayer sus sesenta años presentando su último libro, hubiera podido terminar explicando un chiste, si no fuera porque lo contó el día anterior a un grupo de periodistas: "Ha ocurrido una tragedia, a Ronald Reagan se le ha quemado la biblioteca. Y lo más grave, el segundo libro no había terminado de colorearlo". Al final se sirvió una copa de cava a los asistentes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de octubre de 1985