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ECOLOGÍA

Estados Unidos amenaza con retirarse de la conferencia de Londres sobre vertidos nucleares

España pedirá una total prohibición de los vertidos nucleares en el mar, y en su defecto una moratoria indefinida de los mismos, en el transcurso de la 9ª Conferencia Internacional sobre Vertidos Nucleares, inaugurada ayer en Londres. La conferencia, que comenzó sus sesiones el lunes en la nueva sede de la Organización Marítima Internacional, agrupa a los 56 países signatarios de la Undon Dumping Convention (Convención de Londres sobre Vertidos), y sus sesiones se prolongarán hasta el próximo viernes. La reunión tratará de los vertidos nucleares de alto, medio y bajo nivel en los océanos, y los observadores coinciden en que se repetirá el enfrentamiento ya registrado en 1983 entre las naciones nucleares y las no nucleares. Estados Unidos y ha amenazado con retirarse: argumenta que no existe prueba científica de que los vertidos su pongan un peligro para la vida humana o el medio ambiente marino.

En 1983 se llegó a una fórmula de compromiso en virtud de la cual se establecía una moratoria de dos años en el vertido de residuos nucleares de alto nivel para dar tiempo a que una comisión de científicos nombrada por la convención pudiera emitir un dictamen sobre el tema. La comisión de científicos ha publicado ya su informe, que, por su ambigüedad, no ha satisfecho a nadie.En febrero de 1984, 17 países, entre ellos España, se opusieron a las tesis defendidas por Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Suiza, Japón y Holanda. Estas naciones aceptaron que la convención prohibía el vertido de residuos de alto nivel en el mar, pero entendieron que esta prohibición no afectaba al enterramiento de dichos residuos bajo el lecho marino.

Además de España, los siguientes países se opusieron al vertido de residuos de alto nivel radiactivo: Suecia, Canadá, Irlanda, Dinamarca, Finlandia, Alemania Occidental, Islandia, Noruega, Cuba, Chile, Brasil, Argentina, Panamá, México, República Dominicana y el Estado de Nauru, en el océano Pacífico. Fuentes de la conferencia aseguraron ayer que la línea básica de actuación de estos países no ha cambiado.

La confrontación entre los dos grupos de países puede producir el abandono de la conferencia por parte de Estados Unidos, que ya ha amenazado con retirarse, argumentando que no existe prueba científica de que los vertidos suponen un peligro para la vida humana o el medio ambiente marino. Por su parte, un grupo de científicos de las naciones no nucleares ha calificado el informe oficial de la comisión de poco exhaustivo.

Hasta la declaración de la moratoria temporal de dos años impuesta en 1983, las naciones nucleares se deshacían de su material reactivo de alto nivel disparando torpedos especialmente diseñados que quedaban enterrados bajo el lecho marino. Estas naciones interpretan los términos del acuerdo en el sentido de que el emplazamiento de los residuos bajo el lecho marino no tiene nada que ver con el vertido en el mar, que es lo que prohibe la convención.

La conferencia estudiará asimismo el tema de los vertidos nucleares de bajo nivel, principalmente procedente de material sanitario y laboratorios, en la fosa atlántica, un tema que afecta principalmente a España. En las últimas tres décadas, más de 130.000 toneladas de material radiactivo de bajo nivel han sido vertidas en el océano Atlántico, de las cuales 700 toneladas han ido a parar a 700 kilómetros de las costas gallegas.

La moratoria decidida en 1983 y la negativa de los sindicatos marítimos y de transporte del Reino Unido obligaron al Gobierno a suspender en ese año los vertidos nucleares frente a España. En la actualidad, la conferencia de sindicatos británicos está colaborando con el Gobierno británico en la elaboración de un informe sobre los vertidos nucleares. Según ha advertido el secretario general de los sindicatos británicos, Normal Willis, el Trade Union Congress se opone a que el Gobierno reanude los vertidos hasta que el informe esté terminado. En la actualidad, y según informaba ayer el londinense The Times, unas 1.200 toneladas de vertidos nucleares se encuentran almacenadas, en espera de la decisión final sobre su destino por parte de las autoridades de Londres.

Total prohibición

Un portavoz de la delegación española, Alfonso Muñoz-Seca, subdirector general de Cooperación Técnica Internacional del Ministerio de Asuntos Exteriores, declaró a EL PAÍS que España propondrá "la total prohibición de toda clase de vertidos nucleares en los mares". La delegación española, presidida por el director general de Cooperación Técnica Internacional, Francisco Javier Casanova, tiene instrucciones precisas de actuar en ese sentido del Gobierno español, que así lo acordó en la reunión del Consejo de Ministros celebrada el pasado 18.Como plan alternativo, si la prohibición total no se consigue -hace falta una mayoría de dos tercios-, la delegación española propondrá la imposición de una moratoria indefinida. Varios grupos ecológicos internacionales, entre ellos Greenpeace, Amigos de la Tierra y ADEGA, de Galicia, asisten a la conferencia en calidad de observadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de septiembre de 1985