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La catástrofe mexicana

Un avión de la Fuerza Aérea despega de Getafe con la primera ayuda española

La primera ayuda española para México salió ayer, a las ocho de la tarde, desde la base militar de Getafe, en un avión Hércules de la Fuerza Aérea Española procedente de Zaragoza. El avión iba cargado con 12 toneladas de material compuesto por medicamentos, tiendas de campaña, mantas, colchones y diversos utensilios sanitarios y de socorro. Al frente de este primer avión iba el diplomático Guillermo Martínez Correcher, según informó el ministro de Sanidad, Ernest Lluch.

Ernest Lluch declaró también que el embajador de México en España, Rodolfo González Guevara, envió un comunicado a las 12.25 horas, en el que exponía las necesidades de ayuda de su país.La ayuda española, cuyo envío estuvo previsto para el viernes, fue aplazado hasta ayer debido a que según Lluch, el Gobierno de México todavía no sabía a ciencia cierta cuáles eran las necesidades reales de su país y era mejor esperar, lo cual "me parece muy sensato", manifestó Lluch.

La ayuda más urgente solicitada por México son equipos especializados de rescate, equipos de demolición, equipos de respiración -que España enviará-, helicópteros grúa y helicópteros contra incendios, que por el momento no es posible mandar.

España enviará también material de primeros auxilios y medicamentos. El Gobierno de México "todavía no tiene un inventario" completo de todas las necesidades y hay que esperar. "La decisión del Gobierno de México de pedir lo que realmente necesita me parece una política sensatísima", subrayó Lluch. Desde Zaragoza partió también ayer otro avión Hércules que se dirigió al aeropuerto barcelonés de El Prat, donde cargó principalmente plasma sanguíneo, medicamentos y material sanitario; después tenía previsto volar a Madrid para terminar de ser cargado y partir hacia México a las diez de la mañana de hoy.

Plan de ayuda conjunto

El plan de ayuda española fue elaborado en la mañana de ayer -tras una reunión, que duró dos horas, presidida por el titular de Sanidad- entre representantes de los ministerios de Sanidad, Interior y Defensa y la Cruz Roja Española, junto con Protección Civil y Asuntos Exteriores, a través de su departamento de cooperación técnica. Previamente, Ernest Lluch se había reunido con el embajador mexicano. La compañía Iberia ofreció también la utilización de parte de su carga y pasaje para transportar ayuda a México en su vuelo regular de las 15.30 de hoy. El Gobierno español está considerando también la posibilidad de enviar un hospital de campaña y personal sanitario, aunque se está a la espera de las peticiones del Gobierno mexicano, ya que éste "no quiere que el material recibido se desperdicie". La ayuda a México será aportada por el Gobierno español, la Cruz Roja, la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.El pasado viernes se aplazó, a instancias del Gobierno de México, el envío de 16 toneladas de ayuda sanitaria española, compuesta de medicamentos, sangre, equipos de socorro y material sanitario diverso, que había sido acopiada por el Ministerio de Sanidad y la Cruz Roja Española. Las autoridades españolas decidieron este aplazamiento debido a una recomendación mexicana cursada por el embajador de aquel país en España. El Gobierno de México, hizo saber al de España que tal envío no era necesario en ese momento, ya que la Cruz Roja de México aseguró que era capaz de afrontar con medios propios las consecuencias del desastre. Al mismo tiempo, el aplazamiento derivó del deseo de las autoridades aeronáuticas de México de evitar una congestión del aeropuerto internacional de la capital federal, dado el catastrófico estado inicial de las comunicaciones provocado por el seísmo. El presidente del Gobierno español, Felipe González, al conocer las informaciones sobre el terremoto, ordenó el pasado jueves que se enviara a México toda la ayuda posible.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 22 de septiembre de 1985