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La producción final agraria crecerá este año un 1,7%, sobre la de 1984

La producción final agraria correspondiente a 1985, expresada en términos reales, experimentará un incremento del 1,7% sobre la obtenida en 1984, que fue un año récord, gracias al incremento de casi un 3% de las producciones agrícolas, lo que permite contrarrestar el práctico estancamiento de la producción ganadera durante este año.Estas nuevas estimaciones, anunciadas ayer por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Carlos Romero, suponen una corrección al alza de las estimaciones previas efectuadas en el mes de junio, que cifraban el incremento en un 1,3%, y pueden ser consideradas como prácticamente definitivas, teniendo en cuenta el estado de recolección de cada uno de los distintos tipos de producción.

Incrementos en maíz

La producción final agraria (PFA) creció en 1984, año de cosecha cerealista récord, en un 7,8% -es decir, más del 18% en términos monetarios-, con una aportación del 0,5 al crecimiento del producto interior bruto (PIB).A pesar de que las cosechas de trigo y cebada de este año han sido inferiores a las de 1984, este descenso será parcialmente: compensado por los incrementos que experimentará la cosecha de maíz. Se han contabilizado también importantes incrementos relativos al vino y al aceitede oliva elaborados en la vendimia y zafra de 1984-1985 y que se comercializan y contabilizan como producción final agraria (PFA) en el presente año.

En otras producciones, se han registrado descensos significativos en la patata, básicamente a causa de las menores plantaciones como consecuencia del desplome de precios de meses pasados. Ha habido descensos igualmente, a causa de las heladas, en las cosechas de cítricos y de hortalizas, así como en la producción de carne de vacuno. Por el contrario, se han registrado incrementos en la producción de leguminosas de consumo humano así como de leche (con un aumento del orden del 2%).

El ministro de Agricultura, Carlos Romero, puso ayer de manifiesto el hecho de que la balanza agraria española sea positiva en los últimos 18 meses, en contra de lo que venía siendo habitual durante los últimos 20 años. Este hecho tiene como consecuencia directa una reducción de las impiortaciones de grano y un aumento de las exportaciones.

La conversión de España en país exportador neto de productos agrícolas es un hecho fundamental ocurrido en los últimos años, hasta el punto de que un tercio del valor de la producción final agraria se dirige actualmente a la exportación. Este hecho ha de condicionar necesariamente el mercado interior.

En opinión de Carlos Romero, la agricultura española está mostrando una gran capacidad de adaptación a la composición y variaciones de la oferta internacional de cereales. "La oferta agraria española, gracias a la capacidad de adaptación de una parte importante de los agricultores españoles, no es una oferta rígida. Este dinamismo, dice, unido al hecho fundamental de la entrada en la Comunidad Económica Europea, constituye la gran oportunidad de futuro de la agricultura española".

Respecto a problemas concretos de la actual campaña cerealista, el ministro se mostró optimista en cuanto a la cebada, "a pesar de las periódicas campañas destinadas a crear inquietud entre los agricultores", asegurando que el mercado va a funcionar por encima de los precios de garantía.

En septiembre se producirán importantes exportaciones de cebada -los exportadores han comprado más de 300.000 toneladas-, lo que unido al hecho de que los silos del Servicio Nacional de Productos Agrarios (SENPA) están prácticamente vacíos, dato siempre importante para los agricultores que quieran conservar su grano, hará que los precios se muevan al alza hacia finales de septiembre.

Componente alimentario

En cuanto al trigo, las compras del SENPA han sido insignificantes a causa de la actividad del sector harinero, lo que permite afirmar que el mercado del trigo se está regulando solo. Refiriéndose al comportamiento del componente alimentario en las variaciones mensuales futuras del índice de precios al consumo (IPC), el ministro de Agricultura señaló su convencimiento de que la media de dicho componente para los meses de julio, agosto y septiembre no superará el 0,5%, con crecimientos por debajo de los correspondientes a los precios no alimentarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de agosto de 1985

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