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EL 'SHOCK' DE LA DEUDA DE AMÉRICA LATINA

Tres estudios sobre la crisis

La crisis financiera mundial, derivada del gigantesco endeudamiento de los países en vías de desarrollo -que ascenderá a 970.000 millones de dólares a finales del presente ejercicio, según el Banco Mundial- está siendo objeto de continuos estudios desde el verano de 1982. En los últimos meses, al menos se han publicado en España tres libros sobre el tema: El shock de la deuda, de Darrell Delamaide, director del gabinete para Europa de la publicación Institutional Investor; Fondo Monetario Internacional. Deuda externa y crisis mundial, firmado por José Serulle y Jacqueline Boin; e Iberoamérica en la incertidumbre, conjunto de conferencias de un curso dirigido por el economista Ignacio Santillana.Delamaide se pregunta en su texto si es posible que este año se dé una segunda edición del crack de 1929. El libro describe exhaustivamente la crisis que estalló en el verano de 1982, cuando la suspensión de pagos de México amenazó "la estabilidad de las finanzas internacionales". La crisis de la deuda del Tercer Mundo se ha convertido "en la crisis más dramática, porque amenazaba directamente el sistema bancario mundial. La renegociación consistía, después de todo, en evitar que los bancos tuvieran que admitir que estos préstamos no iban a series devueltos. Los bancos tienen que cancelar los préstamos que no se les devuelven, y estas cancelaciones aparecen como una pérdida en su contabilidad".

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El estudio sobre el FMI y su actuación en la crisis económica y política es rotundamente crítico para el organismo supranacional. En las conclusiones se afirma que la supremacía en el Fondo "de una minoría de países, en particular las naciones capitalistas más poderosas, y el débil poder de decisión de la mayoría de los países miembros, despoja al FMI de su ropaje de representante de la comunidad internacional.

El libro Iberoamérrica en la incertidumbre está constituido por las conferencias que se presentaron en un curso sobre "Iberoamérica y la crisis financiera internacional", celebrado en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo de Santander el pasado verano. El conglomerado de textos resulta irregular y, muchas veces, hasta contradictorio. Por el contrario que el anterior libro, el presidente del Banco Central, Alfonso Escámez, que presentó el curso, aboga por la capacidad del FMI para hacer frente a la crisis. Escámez plantea soluciones en tres direcciones: alargar los plazos de la deuda; facilitar, los intercambios con financiación a corto plazo, para que recuperen (los países de la zona) su capacidad de compra y, exportación; y profundizar en el control supranacional del Fondo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de abril de 1985