Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Guerra de nervios en Centroamérica

Un avión espía norteameriano causa alarma en Nicaragua al romper la barrera del sonido

El pájaro negro, un perfeccionado avión espía norteamericano, que se conoce bajo las siglas técnicas SR 71, rompió ayer la barrera del sonido mientras sobrevolaba territorio nicaragüense. El característico estampido se oyó nítidamente en Managua, Masaya y Corinto, causando gran alarma, sobre todo en esta última población, que el día anterior había sido testigo expectante de las evoluciones de una fragata estadounidense, que se internó hasta a cinco millas del puerto siguiendo a un carguero soviético, que, según Washington, transportaba aviones Mig.

En el curso de este incidente, un avión Hércules C- 130 sobrevoló la zona, y las baterías antiaéreas efectuaron varios disparos preventivos. Este es el primer enfrentamiento armado directo entre el Ejército sandinista y naves de Estados Unidos. El 31 de octubre pasado, otro avión espía norteamericano sobrevoló el territorio nicaragüense.En medio de una psicosis de preguerra como la que vive este país, muchos se han sobresaltado creyendo que ya estaba en marcha la invasión. El Gobierno de Nicaragua cree que la Administración del presidente norteamericano Ronald Reagan, bajo la euforia de su triunfo electoral, está tratando de provocar algún incidente que le sirva de pretexto para intervenir Desde Managua se ve con suma prevención que la Prensa norteamericana maneje con normalidad un eventual ataque contra los aeropuertos nicaragüenses capacitados para el aterrizaje de aviones de combate.

José Pasos, responsable de las relaciones con Europa occidental en el Frente Sandinista, aseguró a este corresponsal que los servicios de inteligencia de Estados Unidos saben que el mercante de bandera soviética, al que han seguido por satélite desde que salió del mar Negro hace más de un mes, no transportaba aviones Mig.

Los propios funcionarios estadounidenses han corregido la versión inicial, admitiendo ahora que la carga podría no ser de aviones, sino de helicópteros de combate MI-2, para añadir que, en cualquier caso, este tipo de artefactos rompe el equilibrio militar de la región.

La verdad es que Nicaragua tiene ya al menos cuatro de estos helicópteros, que van equipados con tres cohetes a cada lado y una pieza de artillería de 65 milímetros, sin que Washington lo haya considerado hasta ahora como una amenaza para su seguridad. Hace dos semanas se pudo ver a uno de estos helicópteros en acción, en torno a la ciudad de Estelí, poco después de un ataque de la guerrilla antisandinista.

La Junta nicaragüense ha desmentido cualquier envío de aviones Mig, pero no se ha pronunciado sobre los supuestos helicópteros. Un hecho sorprendente es que la Administración Reagan haya esperado a la reelección presidencial para destapar esa misma noche un hipotético transporte de aviones en un barco que salió de puerto soviético hace más de un mes y cuya travesía por el Atlántico ha sido espiada permanentemente.

Helicópteros en lugar de aviones

Las informaciones norteamericanas mezclan, por otra parte, datos relativos a dos buques, soviético uno y búlgaro el otro. Este último habría desembarcado varias cajas que contenían helicópteros MI-2 en el puerto atlántico de El Bluff. En otros despachos se relaciona, sin embargo, también al mercante soviético que llegó el miércoles a Corinto con este supuesto transporte.

El Bakunarian, nombre del carguero ruso, entró al puerto de Corinto poco antes del mediodía. Sobre su cubierta transporta unos grandes contenedores cuya carga no ha sido revelada. Los nicaragüenses se limitan a repetir que no se trata de aviones. Durante la última etapa de su travesía hacia puerto nicaragüense, este barco fue seguido a cierta distancia por dos fragatas norteamericanas. Sería impensable que no hubieran tratado de interceptarlo en el caso de que efectivamente transportara aviones Míg.

El canciller nicaragüense Miguel d'Escoto ha enviado una nota de protesta al secretario de Estado, Georges Shultz, por la presencia en aguas nicaragüenses de dos fragatas de Estados Unidos que acosaron al buque soviético cuando se acercaba al puerto de Corinto.

Cuando el carguero soviético entraba al canal de Corinto, sólo una de las fragatas se mantuvo en sus cercanías, mientras la otra permanecía a mayor distancia. En ese momento, un avión norteamericano Hércules C- 130, cuya matrícula no pudo ser identificada, sobrevoló la zona en dirección Norte-Sur, a la altura en que se encontraba la fragata más cercana a la costa. La defensa antiaérea, dice la nota oficial, efectuó varios disparos preventivos.

El comunicado de Asuntos Exteriores no menciona ningún otro intercambio de fuego, pero un teniente del Ejército destacado en Corinto declaró que se había disparado también desde tierra contra varias lanchas piraña que fueron botadas desde la fragata. Este tipo de embarcación es el que utiliza habitualmente la Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN) en sus ataques por mar. Poco después, la fragata se alejó de la costa hasta unirse con la otra a unas 10 millas del litoral, siempre dentro de aguas nicaragüenses.

Un grupo de periodistas fue llevado a Corinto esa misma tarde en un avión civil AN-26 de la fuerza aérea sandinista, que desde una altura de 400 pies y unos 200 metros a babor sobrevoló la fragata 10.80 de la Armada norteamericana, que permanecía a la misma distancia de la costa, en tanto que la otra se había internado ya mar adentro. Desde el avión no pudo apreciarse ningún movimiento defensivo en el navío de guerra.

Esta cadena de incidentes a escasas horas de la reelección de Reagan, es interpretada por la cancillería nicaragüense como el preludio de una intervención militar directa de Estados Unidos. Miguel d'Escoto ha exigido en su nota de protesta que Estados Unidos cese de cualquier acción militar contra Nicaragua, según lo dispuesto por el Tribunal Internacional de La Haya.

Por parte norteamericana., informa Ramón Vilaró desde Washington, el secretario de Estado insistió ayer en que su país no tolerará "un desequilibrio de fuerzas en la región, y continuaremos la vigilancia para impedir la llegada de aviones a Nicaragua".

El senador Daniel Patrick Moynihan, número dos del comité de espionaje del Senado, declaró ayer que EE UU "ha llegado a un acuerdo" sobre lo que debería hacer si se entregan Mig a Nicaragua y, añadió que, en ese caso, "no se puede descartar el uso de la fuerza".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de noviembre de 1984

Más información

  • El Ejército sandinista choca por primera vez directamente con Estados Unidos