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Debate en torno al análisis de Antonio Elorza sobre Ortega

El historiador Antonio Elorza presentó el viernes, en el Ateneo de Madrid, su libro La razón y la sombra (una lectura política de Ortega y Gasset), que recibió el premio Anagrama de Ensayos de la última edición. En primer término habló el editor Jorge Herralde, quien expresó su satisfacción por haber publicado su editorial esta importante obra. El economista José Luis García Delgado trazó un perfil del autor, "vasco noble, brusco, directo, brillante historiador", cuya primera obra, La ideología liberal y la Ilustración española, señaló un hito en la historiografía nacional.Este nuevo libro de Antonio Elorza ofrece la visión sorprendente de un Ortega y Gasset pegado al acontecimiento y a la realidad política. Como nadie, Ortega comprendió que el cambio político era una exigencia del propio capitalismo español, y el fracaso del desarrollo capitalista hizo imposible la realización de su sueño de una España moderna y culta.

El profesor García Delgado atribuyó la causa de la frustración histórica de la España moderna a la continuidad de la vieja política y a un proteccionismo económico desmesurado.

José Jiménez dijo que La razón y la sombra es uno de los libros de mayor importancia para la España actual, en la que se está realizando el proyecto tecnocrático, elitista y capitalista de Ortega.

Jacobo Muñoz señaló que este libro situaba perfectamente a Ortega como un organizador político de la cultura y creador, con Nicolás Urgoiti, de grandes empresas editoriales. Sin embargo, su intervención en política constituyó una serie de fracasos. La aspiración de Ortega era el dirigismo sociocultural de una minoría selecta, que debía vertebrar, nacionalizar y culturizar España. Pero Ortega fue el intelectual orgánico de una burguesía inexistente.

Político y filósofo

El profesor José Luis Aranguren cuestionó algunas afirmaciones de esta obra, sobre todo que Ortega haya sido más político que filósofo. Y también que Urgoiti, ese gran capitán de la industria, resulta más importante que Ortega. En este libro lo que está oscuro, en la sombra, es la filosofía de Ortega, que fue, según el profesor Aranguren, un consuelo para sus fracasos políticos. Ortega fue un filósofo que se encontró a sí mismo cuando descubrió a Heidegger, lo que no merma su originalidad, pues también Unamuno sufrió la influencia de Kierkegaard sin mella de su personalidad.Antonio Elorza explicó que el Ortega que analiza es el político inquieto, agitado y no el filósofo. Añadió que su cautela en el juicio sobre Ortega era consciente y deliberada. Para él, "fue un intelectual político que influyó en la creación del fascismo español pero rechazó siempre colaborar con el régimen franquista. Actitud típica de un intelectual liberal, a quien amedrentó la Revolución rusa y la rebelión obrera española. El ideal político de Ortega hubiese sido el conservadurismo autoritario del general De Gaulle".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de mayo de 1984