Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un científico norteamericano descubre en un meteorito los elementos básicos de la vida

Un científico de la universidad de Maryland, especializado en el estudio de los orígenes de la vida, ha descubierto, en un meteorito caído sobre Australia en 1969, las cinco bases químicas que se encuentran en los genes humanos y ha sintetizado esas bases en un experimento de laboratorio con el fin de demostrar cómo podría haberse formado la vida en la Tierra hace miles de millones de años. El doctor Cyril Ponnamperuma, director del laboratorio de evolución química de la universidad de Maryland, afirmó que este hallazgo constituye un gran paso adelante en la teoría de que la vida surgió sobre la Tierra mediante procesos químicos naturales, así como que tales procesos podrían haberse producido en cualquier otra parte del Universo.

El doctor Ponnamperuma añadió que tanto la síntesis de laboratorio como el análisis del meteorito, tomados en conjunto, son una prueba clara de que la creación natural de compuestos químicos que son los "precursores de la vida" es un paso relativamente simple que probablemente podría producirse en cualquier parte donde se den las condiciones apropiadas. Pero advirtió que "sólo hemos encontrado los precursores de la vida, no la propia vida en otra parte, ni hemos conseguido la vida en un laboratorio".Los precursores de la vida a los que se refiere el doctor Ponnamperuma son los cinco compuestos químicos más importantes de los genes, que están presentes en cualquier criatura viviente. Estos compuestos -adenina, guanina, citosina, tinina y uracilo- son las moléculas esenciales del ADN (ácido desoxirribonucleico) y ARN (ácido ribonucléico), encargadas de transmitir las instrucciones hereditarias de generación en generación. Ponnamperuma explicó sus últimos descubrimientos en una conferencia de prensa, en informes técnicos presentados ante la Asamblea Nacional de la Sociedad Química Norteamericana y en una entrevista concedida amplió detalles sobre el descubrimiento.

Su hallazgo fue descrito por otros científicos de renombre como un avance sobre las informaciones de que hasta ahora se disponía, pero no como un hallazgo decisivo que arroje una enorme luz sobre los orígenes de la vida. Ponnamperuma afirmó que una serie de técnicas "muy poderosas" -procedimientos analíticos, cromatografía de líquidos a altas presiones, cromatografía de gases, espectrometría de masas y técnicas sofisticadas de extracción- le habían permitido identificar las cinco bases químicas "con un alto grado de certeza".

Meteorito de Murchison

Afirmó que informes previos de su laboratorio habían llegado a identificar hasta cuatro de estas bases químicas en meteoritos, pero que algunas de estas identificaciones aún eran motivo de polémica. Ahora, añadió, está seguro de que ha encontrado las cinco bases químicas en el meteorito de Murchison que cayó en Australia en 1969. Un laboratorio de la universidad de Missouri ha confirmado el hallazgo. Ponnamperuma ha calificado el descubrimiento como "casi extraordinario".Pero es aún mas importante -agregó- el experimento en el laboratorio en el que se crearon estas cinco bases -en un descenso súbito-, sometiendo a descargas eléctricas una mezcla de metano, nitrógeno y agua presumiblemente similar a la atmósfera de la Tierra cuando la vida comenzó hace miles de millones de años. Afirmó que cada una de las cinco bases habían sido sintetizadas previamente en experimentos independientes, pero esta es la primera vez que se han conseguido las cinco bases en un único experimento. Esto demuestra que la evolución química es un proceso relativamente simple que puede haberse realizado hace millones de años.

Por su parte, Melvin Calvin, químico de la universidad de Berkeley (California) y premio Nobel que ha realizado amplios trabajos sobre la evolución química, calificó de "no sorprendentes" los hallazgos de Ponnamperuma, en el sentido de que si uno maneja herramientas no suficientemente sofisticadas siempre se llegaría a encontrar los precursores químicos de la vida, tanto en meteoritos como en experimentos de laboratorio que reproduzcan las condiciones atmosféricas primitivas. Añadió que estos nuevos descubrimientos "dan más peso a la idea de que los pasos seguidos por la evolución química que culminaron con la aparición de la vida sobre la Tierra podrían haberse producido también en otras partes del Universo.

Richard E. Dickerson, profesor de química en la universidad de Los Angeles y autor de uno de los principales artículos -"La evolución química y el origen de la vida", publicado en Scientific American Magazine hace algunos años-, declaró que estos descubrimientos suponen "un avance importante" y que "ciertamente son interesantes", pero no son un descubrimiento de importancia tal que merezcan un premio Nobel.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de agosto de 1983