Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La supresión del impuesto de lujo provoca controversias en sectores de producción y venta de obras de arte

La anunciada medida de supresión del impuesto de lujo para las obras de artistas españoles vivos ha sido acogida de una forma desigual por los artistas plásticos y galeristas consultados por este periódico. Mientras que para algunos es importante porque tendrá consecuencias muy positivas en el mercado del arte y en la misma creación, para otros se trata de una medida gratuita, que en la práctica no va a tener consecuencias destacables. Según los anticuarios la medida es discriminatoria y perjudicial para sus intereses y para el patrimonio cultural.

MÁS INFORMACIÓN

Al pintor e ilustrador José Ramón Sánchez la medida le parece muy acertada. Sobre todo en lo que se refiere a los pequeños compradores. Piensa que es beneficioso también para todos los artistas porque el impuesto era una traba. Dice que todos los artistas deben alegrarse por la supresión de este impuesto.Pedro García Ramos, secretario general de la Asociación de Artistas Plásticos de Madrid, que agrupa a seiscientos artistas, aplaude la iniciativa de la Administracción "que no ha hecho más que solucionar la primera reivindicación de los artistas españoles". Cree que la medida reactivará el mercado artístico interior y que favorece más a las galerías "puesto que ahora habrá un mayor aliciente para la compra de obra".

Enrique Menor, presidente de la Asociación Profesional de Galerías de Arte, ha calificado de chapuza la medida del Gobierno de incluir en la Ley de Presupuestos del Estado de este año la supresión total de este impuesto. "Creo que se ha adoptado para, contentar a determinados artistas plásticos que habían protestado". Enrique Menor dice que la única potencialidad de la medida es que viene a legalizar una situación que se practicaba de hecho, porque nadie pagaba este impuesto.

Leoncio García, también galerista y miembro de la misma asociación, cree, por el contrario que la medida es acertada hasta tal punto que "el día que se apruebe definitivamente tendría que hacerse una gran fiesta de las artes plásticas".

Juana Mordó, galerista, cree que la medida también supone un alivio sobre todo para los artistas porque van a poder vender a las galerías cuadros que hasta ahora tan sólo dejaban en depósito. Otros de los aspectos positivos señalados por Juana Mordó es que la supresión del impuesto de lujo puede ayudar también al coleccionismo.

Juana Mordó no está de acuerdo, sin embargo, en lo que ella considera una discriminación: el hecho de que sólo queden libres de este impuesto los artistas españoles y no se aplique a los artistas extranjeros residentes en España.

El sector de los anticuarios ha rechazado por entero la medida porque le parece discriminatoria. El anticuario Juan Caballero, uno de los más veteranos miembros de la Asociación de Anticuarios y dueño de una tienda de antigüedades en la zona de El Rastro madrileño, dice que no puede entender cómo S establece una medida para los artistas vivos y no para todas las obras.

Lorenzo Martínez, ex presidente de la citada Asociación de Anticuarios, dice que la medida supone de hecho una penalización al mercado de antigüedades.

Edmund Peel, director de la casa de subastas Sotheby's en España, considera que lo único que la medida tiene de positivo es que en virtud de la misma las galerías de arte podrán comprar y vender arte sin trapicheos. Si esta es una medida que significa un inicio, se recibe con gratitud, pero si se mantiene como está supondría que no se han impuesto soluciones a los temas pendientes. "No entiendo por qué se distingue entre artistas españoles y extranjeros". Esa discriminación le parece a Peel similar a la que se hubiera impuesto contra Rubens en tiempos de Claudio Coello. Por este motivo considera la medida la expresión de falta de "sensibilidad cultural".

Por otra parte, la reacción inmediata entre artistas y representantes de diversas galerías de arte barcelonesas ante el anuncio de la desparición del impuesto de lujo que grababa la transmisión de obras de arte, es de satisfacción, si bien la Asociación de Galerías de Arte de Cataluña se reunirá mañana para evaluar lo que esto representa. Ignaci Lasaleta, presidente de la asociación, valoró la medida como positiva, pero añadió que debería afectar también a los artistas extranjeros y a los ya fallecidos, "como ocurre con la propiedad intelectual, que sólo está vigente durante un determinado período de años".

Un representante de la Galería Maeght, que expone obras de autores españoles y extranjeros, considera que la medida de levantar el impuesto es positiva en cuanto que éste era "una penalización sobre el artista individual, que contribuía a enrarecer el mercado y a convertir a las galerías en gestores de declaraciones de renta de los artistas que exponían".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de abril de 1983