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Reacciones ante la muerte del autor de 'El cero y el infinito'

El escritor Arthur Koestler, que se suicidó en Londres, fue uno de los principales apologistas de la eutanasia

Arthur Koestler y su esposa, Cynthia, que fueron encontrados muertos el pasado jueves en su apartamento londinense, hicieron un pacto de suicidio, según confirmó ayer la policía británica. Ambos pertenecían a la Sociedad para la Eutanasia Voluntaria (VES), anteriormente conocida como Exit (Salida). Un portavoz de la sociedad afirmó ayer que Arthur era el autor del prólogo del polémico libro que edita la VES, en el que se describen métodos para acabar voluntariamente con la vida.

Los cuerpos del escritor, de 77 años, y de su tercera esposa, de 56, fueron encontrados en dos sillones del salón del primer piso del apartamento. Las cortinas estaban corridas. A fin de evitar el shock del descubrimiento a la criada, los Koestler colocaron una nota en la puerta principal pidiéndole que no subiera y que llamara a la policía.Koestler padecía, según sus amigos, la enfermedad de Parkinson. Un amigo que le visitó hace tres semanas afirma que intelectualmente se encontraba tan "alerta" como siempre, pero que sufría con el continuo temblor que le producía la enfermedad.

Otra amiga, Daphrie Hardy, dijo que Koestler nunca ocultó que se suicidaría cuando no pudiera soportar más. Su mujer, Cynthia, con la que se casó en 1965, trabajaba como su secretaria. "Chyntia era la mejor amiga de Arthur", añadió Hardy. "No podía vivir sin él. No padecía ninguna enfermedad, pero ellos no querían vivir el uno sin el otro".

Un portavoz de la Sociedad para la Eutanasia Voluntaria afirmó que ambos esposos apoyaban "fuertemente" las actividades de VES y que todos los miembros de la sociedad se sentían 9lenos de admiración" por la decisión conjunta que habían adoptado. Es la primera vez que dos miembros de VES se suicidan al mismo tiempo.

La Sociedad para la Eutanasia Voluntaria se creó en 1935. En los años sesenta cambió su nombre por el de Exit (Sociedad para la defensa del derecho a morir con dignidad) y promovió, sin éxito, un proyecto de ley para que se autorizara la eutanasia voluntaria.

En 1981 fue objeto de un escándalo cuando la policía detuvo a uno de sus miembros bajo la acusación de colaborar con el suicidio. El individuo fue expulsado, y la sociedad, recobró su antigua denominación.

"Nosotros", afirma un portavoz, "no tenemos nada que ver con el suicidio. Defendemos la eutanasia voluntaria, que es el derecho a morir pacíficamente cuanto la enfermedad o la vejez te hacen desear la muerte".

El prólogo escrito por Koestler es poco conocido principalmente porque el libro se facilita sólo a miembros de VES mayores de veinticinco años y que pertenezcan a la sociedad desde seis meses antes, como mínimo. Sin embargo, uno de los párrafos del mismo ha sido difundido públicamente: "La perspectiva de dormirse pacífica y benditamente", escribía Arthur Koestler, "puede no sólo no ser dolorosa, sino que puede ser positivamente deseable para abandonar un cuerpo mortal arruinado por el dolor y volver de nuevo al estado de no nacido".

Koestler defendió ardientemente la tesis según la cual una persona adulta para la que la única alternativa sea el dolor y el sufrimiento tiene derecho a desear la muerte y a encontrar la colaboración suficiente para ello.

Preconizaba una modificación de la actual legislación inglesa, según la cual el suicidio no es un delito, pero sí la cooperación. Según personas allegadas al escritor, Koestler no quiso esperar al momento en el que no podría actuar por sí mismo, bien por incapacidad física, bien por haber sido internado en un hospital.

Su decisión -y la de su esposa- de poner fin a su vida voluntariamente ha sido acogida con un gran respeto por los medios de comunicación británicos. El líder de la oposición laborista, Michael Foot, afirmó que Arthur Koestler era "el mayor escritor extranjero que nos ha hecho el regalo de escribir en inglés, desde Joseph Conrad".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de marzo de 1983