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El Gobierno del Reino Unido, decepcionado por el envío de misiles Exocet a Argentina

Aunque el Gobierno británico se muestra "decepcionado" por el supuesto envío francés de misiles aire-mar Exocet y cazabombarderos Super Etandard a Argentina, los medios oficiosos británicos intentaron ayer echar un jarro de agua fría sobre el caso, negando que hubiese una verdadera crisis en las relaciones franco-británicas.La primera ministra, Margaret Thatcher, señaló que "preferiría" que Francia no reanudase sus ventas de armamento a Argentina, aunque reconoció que este polémico envío respondía a acuerdos contraídos por Francia con Argentina antes de la guerra de las Malvinas y agradeció al presidente francés, François Mitterrand, haber suspendido la entrega de los Exocet durante la guerra de las Malvinas.

El Foreign Office ya había señalado la víspera su "profunda decepción", agregando que "ya había expresado su postura sobre el tema y seguiría haciéndolo".

La preocupación británica responde al hecho de que Argentina no ha acordado formalmente el cese de las hostilidades en el Atlántico sur. Los Exocet, disparados desde los Super Etandard a más de treinta kilómetros de sus blancos, fueron responsables inmediatos del hundimiento de tres barcos británicos durante el conflicto del Atlántico sur, y, por tanto, su sola mención llega cargada de encontradas emociones.

Varios expertos han indicado que hay otros misiles en el mercado tan eficaces como el Exocet. La guarnición británica en las Malvinas está ahora mejor equipada para hacer frente a esta amenaza. Dispone ahora de la protección de los cazabombarderos Pliantom, de gran radio de acción, que podrían, en principio, detectar la Regada de un avión enemigo mucho antes de lo que podían los Harrier de los portaviones británicos durante la guerra.

El diputado conservador Robert Banks calificó la decisión francesa de "puñalada por la espalda", en una intervención en la asamblea parlamentaria M Atlántico Norte. Pidió al comandante supremo afiado en Europa, el general. Bernard W. Rodgers, que la Organización del Atlántico Norte (OTAN) prohibiera la venta de "armamentos sofisticados" a países no miembros de la Alianza Atlántica. El general desdeñó esta solicitud "retórica" y no contestó a la misma.

Por las declaraciones de la primera ministra británica y de fuentes próximas a ella, Londres no se propone dar ningún paso oficial para impedir este envío de armas por parte francesa. El diario The Daily Mail aseguraba ayer que Thatcher estaba "furiosa", pero las fuentes citadas negaron esta versión o las especulaciones de que hubiera una verdadera crisis entre Londres y París.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de noviembre de 1982

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