Pérez de Armiñán continuará 'la política de acercamiento cultural al ciudadano medio' en Bellas Artes'

"Voy a continuar absolutamente la labor de Tusell, que ha sido espléndida y muy notoria. El conjunto de su labor quedará como una de las grandes aportaciones a la gestión cultural en España". Detrás de esta declaración del nuevo director general de Bellas Artes, Alfredo Pérez de Armiñán, que ayer cumplió 30 años, existen planes genéricos y específicos sectoriales para consolidar el acercamiento de la política cultural de la Administración a las preocupaciones del ciudadano.

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"Tengo conciencia", ha dicho Pérez de Armiñán, "de que la Dirección General de Bellas Artes, Archivos y Bibliotecas es uno de los ejes fundamentales de la política del Ministerio de Cultura y que los requerimientos sociales que se hacen a este sector necesitan la respuesta de unas líneas políticas claras y hasta urgentes".De acuerdo con estos planteamientos el nuevo director general de Bellas Artes dice que su tarea deberá adecuarse a los medios materiales con los que cuenta el ministerio y que, a pesar del posible sentido de provisionalidad, debido a la situación política general, "es exigible la continuidad y la máxima utilización de los recursos, aunque éstos sean escasos".

"Además de continuar con la política de acercamiento y aproximación de la Administración a la vida normal española, de conservar y hacer asequibles las creaciones del pasado, es tarea, sobre todo, de esta dirección general promover la difusión de la creación artística y cultural de hoy". Alfredo Pérez de Armiñán es consciente de que sobre todo en el ámbito de las artes plásticas su antecesor en el cargo, Javier Tusell, "puso muy alto el listón de las realizaciones", pero asegura "que no es un problema de competitividad, ni se trata de un retroceso en una actividad. "Sencillamente, intentaré un proceso de consolidación".

En relación con las artes plásticas Alfredo Pérez de Armiñán ha dejado bien claro que "el Museo Español de Arte Contemporáneo, sobre el que tengo algunos planes que deberé estudiar con los colaboradores y los responsables de mismo, tiene que llegar a ser forzosamente uno de los instrumentos capitales de protección a la creación del arte contemporáneo, del considerado arte vivo".

Una de las máximas preocupaciones del nuevo director general de Bellas Artes es la conservación y protección del patrimonio histórico-artístico. "Aunque en este tema se ha avanzado mucho en los últimos años, habrá que aplicar como primera medida, con rigor y nitidez, la legislación vigente. En medio de una crisis económica profunda el problema del patrimonio no es sólo el del ataque sistemático y depredador sino -que también se produce una ruina física de los inmuebles que hay que detener". A Alfredo Pérez de Armiñán le preocupa también el patrimonio de la Iglesia. "Espero que de la colaboración Iglesia-Estado salga, entre otras consecuencias positivas, la realización de un inventario de monumentos".

En el tema del patrimonio el director de Bellas Artes piensa que es necesaria la colaboración de otros sectores tanto estatales como privados, "porque su conservación excede las posibilidades del Estado". Esta colaboración de sectores privados es también necesaria, según Pérez de Armiñán, en los demás sectores de la cultura. También tendrá en cuenta el nuevo director general, según propias explicaciones, las transformaciones que provocarán en este campo los procesos autonómicos. "El Estado debe definir con claridad la acción cultural que va a desarrollar en el futuro en colaboración con las autonomías", a cuyo desarrollo él piensa contribuir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 30 de abril de 1982.

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