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Clima bélico en el Atlántico sur

El Reino Unido impondrá a partir de mañana un total bloqueo aéreo en 200 millas alrededor de las Malvinas

En su juego de presiones psicológicas y militares sobre Argentina, el Reino Unido impondrá a partir del mediodía del viernes un total bloqueo aéreo -que complementa al marítimo, ya en vigor- en un círculo de doscientas millas alrededor de las islas Malvinas. El Ministerio de Defensa reconoció que uno de los soldados argentinos capturados en las Georgias del Sur murió el 26 de abril, "en un grave incidente". Por su parte, el Foreign Office admitió ayer, por vez primera, que el plan del secretario de Estado norteamericano, Alexander Haig, constituía una "propuesta formal".

El anuncio del bloqueo aéreo, que se suma a la zona de exclusión marítima en vigor desde el 12 de abril, fue hecho por el titular de Defensa, John Nott, después de una reunión del Gabinete de crisis y de un pleno del Consejo de Ministros, en el que se debatieron las ideas de Haig y los próximos pasos que en esta crisis dará Londres.Para poder participar en estas deliberaciones, el jefe de la diplomacia británica, Francis Pym, canceló ayer el viaje que tenía previsto a Estrasburgo, delegando en su adjunto la representación ante el Consejo de Europa.

El bloqueo aéreo comenzará a las 13.00 horas (hora de Madrid) del viernes y se aplicará a todos los barcos y aviones que se encuentren en la zona, incluido el aeropuerto de Port Stanley, capital de las Malvinas. Cualquier buque o aeronave, militar o civil, argentino o de terceros países, "operando en apoyo de la ocupación ilegal", será considerado hostil por las fuerzas británicas.

El bloqueo aéreo no es una sorpresa, pues se esperaba que Londres lo anunciara cuando la flota británica estuviera militarmente capacitada para hacerlo cumplir. Es el último paso antes de una confrontación abierta que podría llegar antes del viernes, pues Londres considera que esta decisión "no perjudica el derecho del Reino Unido a tomar las medidas adicionales necesarias para apoyar su derecho a la defensa propia bajo la Carta de las Naciones Unidas".

Las propuestas de Haig, que por vez primera constituyen para Londres un plan "formal" para las Malvinas, fueron enviadas a Buenos Aires el martes. En la capital británica, versión oficial "están siendo estudiadas". Versión oficiosa: Francis Pym, titular del Foreign Office, las discutió con Haig la semana pasada en Washington y, por tanto, "los norteamericanos conocen la postura británica".

Esta misma fuente señaló que "Haig quiere una pronta respuesta". ¿Es esto un ultimátum, que coincide con la declaración del bloqueo aéreo? ¿Por qué unas "ideas" norteamericanas se con vierten de la noche a la mañana en unas "propuestas formales"? En la confusión que reina es difícil precisar la respuesta. Londres parece querer aclarar que la pelota diplomática está en el campo argentino.

Entre tanto, ayer se supo de primer muerto argentino en la Georgias del Sur. Uno de los 156 soldados prisioneros murió el lunes, "en un grave incidente", que será investigado. Defensa no dio más detalles.

El comité ejecutivo del Partido Laborista apoyó ayer la línea de su líder, Michael Foot, rechazando la propuesta de Anthony Benn para que el destacamento naval diera media vuelta. Foot ha pedido que el Gobierno británico acuda al secretario general de las Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar, si fracasa la mediación de Llaig. Esta actitud laborista, rechazada por la primera ministra, volverá a quedar patente en el debate de emergencia de hoy en la Cámara de los Comunes sobre la crisis de las Malvinas.

En otro orden de cosas, parece estar en peligro la histórica visita del papa Juan Pablo II al Reino Unido a finales de mayo. Juan Pablo II escribió el 17 de abril una carta a la reina Isabel II de Inglaterra pidiéndole que no se usara la fuerza en las Malvinas. La carta quedó sin contestar por instrucciones, según la BBC, de la primera ministra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de abril de 1982

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