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Reagan amenaza con nuevas sanciones contra Polonia

Las sanciones de Estados Unidos contra Polonia, debido a la implantación de la ley marcial, han surtido efecto, confirmó el presidente Ronald Reagan en su séptima conferencia de Prensa desde su llegada a la Casa Blanca, hoy hace un año. Sin embargo, si la situación continúa deteriorándose en Polonia, Reagan no excluye la aplicación de "nuevas sanciones". El presidente norteamericano confirmó, por otra parte, haber recibido una larga comunicación del Papa, en la que apoya las medidas estadounidenses contra el régimen militar de Varsovia.Ronald Reagan, tras criticar abiertamente a la URSS por su "directa responsabilidad" en los acontecimientos polacos, decidió el pasado 29 de diciembre imponer un embargo comercial contra Polonia, junto con la suspensión de los vuelos comerciales en dirección a Estados Unidos de la compañía soviética Aeroflot, anular las facilidades de pesca, interrupción de la negociación de un nuevo acuerdo comercial a largo plazo y suspender toda exportación de material de alta tecnología norteamericana hacia la URSS.

Sin embargo, en el curso de la conferencia de Prensa, casi exclusivamente centrada en temas de política interior (nuevo programa económico, discriminación racial en las finanzas para escuelas, crecimiento del desempleo), el presidente norteamericano insistió que en Polonia continúan existiendo restricciones a las libertades, debido a la imposición de la ley marcial, la detención de decenas de personas y la suspensión de todas las actividades del sindicato Solidaridad.

Ronald Reagan, que prepara el anuncio de una "jornada nacional de solidaridad" con Polonia para el 30 de este mes, no precisó cuáles podrían ser las nuevas medidas de retorsión contra Varsovia.

Aunque no figuró en la conferencia de Prensa del presidente, es sabido que Washington intentará convocar una reunión de ministros de Asuntos Exteriores, en el foro de la Conferencia sobre Seguridad y Cooperación en Europa (CSCE), en Madrid, para formalizar una nueva condena moral contra la Unión Soviética.

También son notorias, en medios políticos norteamericanos, las divergencias en el interior de la Administración Reagan entre los defensores de una línea dura contra la URSS (entre los que destaca el secretario de Defensa, Caspar Weinberger, y la embajadora ante las Naciones Unidas Jeane Kirckpatrick) y los partidarios de aplicar una estrategia más moderada (como el secretario de Estado, Alexander Haig), sobre todo teniendo en cuenta las diferencias entre aliados y las negociaciones para una reducción de armas nucleares de medio alcance, actualmente en curso en Ginebra entre soviéticos y norteamericanos.

La conferencia coincidió con el primer aniversario de la llegada de Ronald Reagan a la Casa Blanca.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 20 de enero de 1982