Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

UCD evitó, por un solo voto, la devolución al Gobierno de los Presupuestos del Estado

Por un solo voto de diferencia, que fue facilitado por el diputado del Grupo Mixto Jesús Aizpún, UCD logró impedir la devolución de los Presupuestos del Estado para 1982 al Gobierno en la comisión correspondiente del Congreso de los Diputados. Alfonso Osorio (CD), que se abstuvo, recordó a UCD que esta «victoria pírrica» se hacía en realidad con 164 votos a favor del proyecto de ley y 186 en contra, aunque la abstención de Coalición Democrática evitara la materialización de una derrota del partido del Gobierno.

Las enmiendas a la totalidad fueron rechazadas por dieciocho votos en contra (UCD y Aizpún), diecisiete a favor (PSOE, PCE, Minoría Vasca, Minoría Catalana y Grupo Andalucista) y una abstención (CD). La no recepción en el Congreso, a las ocho de la tarde, de la anunciada dimisión de Manuel Díez Pinés en UCD y su paso al Grupo Mixto evitó también una situación harto delicada al partido del Gobierno en estas votaciones.Prácticamente todas las intervenciones a favor de las doce enmiendas a la totalidad pusieron de manifiesto el escepticismo sobre el cuadro macroeconómico presentado por el Gobierno, la disconformidad con las modificaciones fiscales, la denuncia de falta de un programa económico y la disconformidad con el Fondo de Compensación Interterritorial, recogido en una de las secciones del Presupuesto y con el tope de incrementos de gastos fijado para los ayuntamientos.

Enrique Barón, en nombre de Socialistas del Congreso, manifestó que el Gobierno justificaba los Presupuestos en el cumplimiento de acuerdos logrados con las principales fuerzas de la oposición política y sindical, pero que no explicitaba los medios de cómo iba a cumplir los compromisos contraídos. Calificó el Presupuesto de conservador, criticó la «política regresiva» del Gobierno en materia tributaria, el elevado fraude fiscal (lo evalúa en medio billón de pesetas) y la falta de voluntad del Gobierno para hacer frente a la crisis económica.

José Manuel García-Margallo en nombre de UCD, respondió al diputado socialista afirmando que el Presupuesto era realista, y que el incremento del 0,6% en la presión fiscal es coherente con la situación de la economía y con lo que acaece en otros países europeos.

Pérez Royo, por el PCE, manifestó que el Gobierno había desaprovechado una ocasión magnífica -la firma del Acuerdo Nacional sobre Empleo (ANE) y la fijación de los incrementos salariales para 1982- para elaborar unos buenos Presupuestos. Dijo, al igual que los socialistas, que las previsiones de crecimiento económico eran irreales, criticó los fuertes gastos de Defensa y habló de contrarreforma fiscal a la hora de enjuiciar las modificaciones tributarías introducidas por el Gobierno. Asimismo cal¡ficó de parche al Fondo de Compensación Interterritorial que figura en los Presupuestos, y postró sus dudas sobre la constitucionalidad del tope fijado para los gastos de los municipios. Bravo de Laguna, por UCD, contestó justificando el aumento de los gastos de Defensa en la ley de Modernización de las Fuerzas Armadas y en la congelación de una partida de 10.000 millones de pesetas de los Presupuestos del año fiscal 1981.

Las minorías nacionalistas -PNV, Minoría Catalana y Grupo Andalucista- centraron sus críticas fundamentalmente en el volumen de inversiones que ellos consideraban discriminatorio.

Por el Grupo Mixto intervinieron los diputados Ramón Tamames, independiente, y Juan María Bandrés (EE). Sus críticas estuvieron en consonancia con los planteamientos de socialistas y comunistas, haciendo hincapié el diputado vasco en los temas relativos a la distribución territorial de inversiones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de noviembre de 1981

Más información

  • Alfonso Osorio calificó de "pírrica" la victoria centrista