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Libertad y humanismo, claves para entender la vigencia de santa Teresa, según García de la Concha

La Fundación March organiza un ciclo sobre la religiosa y escritora

Libertad y humanismo son los dos rasgos de la personalidad de santa Teresa de Jesús más definitorios de su imagen concebida a medida de nuestro tiempo por el profesor Victor de la Concha, que pronunció ayer, en la Fundación Juan March, la primera lección de un ciclo de cuatro conferencias en torno a la santa, cuyo centenario se celebra.

Catedrático de Literatura Española de la Universidad de Salamanca y estudioso asiduo del tema teresiano, Víctor de la Concha es autor del libro El arte literario de santa Teresa, donde plantea una hipótesis que será la materia de su segundalección, el próximo día 15 de octubre. Los días 20 y 22 hablará, respectivamente, de cómo leer a santa Teresa (una aproximación al libro de Las fundaciones) y de los conventos carmelitanos, focos de poesía.El profesor Víctor de la Concha parte de una revisión de las diferentes imágenes de santa Teresa de Jesús que ofrece la historiografía tradicional. Desde su ditirámbica representación mística en el barroco a la visión teresiana de Unamuno y de la generación del 98 como «contrarreformista cerrada», más la lectura adicional del nacionalcatolicismo, que la presentó como «la santa de la raza, en un estudio del padre Gabriel de Jesús, y un prototipo de la femineidad española».

¿Qué imagen podemos hacernos hoy de Santa Teresa de Jesús? Para responder a esta cuestión, Víctor de la Concha considera esencial el análisis de los factores familiares y sociales que influyeron en la vida y en la obra de la santa. En este sentido, su ascendencia judeo-conversa, tema todavía debatido, pero ampliamente afirmado por numerosos especialistas, se advierte en múltiples indicios que contienen sus escritos.

En cuanto al sentido de la reforma teresiana, Víctor de la Concha observa en ella un «signo de europeidad» más allá del mero impulso contrarreformista, el trasunto español de un fenómeno general en Europa, protagonizado por los franciscanos. El libro de las instituciones de los primeros monjes fue el paradigma y la fuente doctrinal que inspiró la reforma teresiana, caracterizada por el profesor De la Concha como «una reforma urbana y burguesa».

La reivindicación del derecho de la mujer a una espiritualidad propia y liberada, en un momento en que la piedad femenina estaba desprestigiada, es una de las aportaciones más notables de la propuesta espiritual teresiana, según Víctor de la Concha. En esta forma de espiritualidad que relativiza los medios descubre una dimensión humanista y renacentista frente a la espiritualidad medieval, esencialista y colectiva.

Desde esta perspectiva no es extraño que Santa Teresa fuera acusada dos veces por los tribunales del Santo Oficio de alumbradismo, primero, en Sevilla y, más tarde, por el contenido de sus libros. Ambos. procesos fueron, sin embargo, incoados, pese a las insistentes peticiones de algunos inquisidores ante los tribunales de Roma para que se llevaran adelante.

«La gran reforma teresiana desborda el ámbito de los conventos por su proyección de libertad y humanismo», afirma Víctor de la Concha. «El predominio de tales principios en el mundo espiritual de Santa Teresa de Jesús se manifiesta en su referenqia por la virtud de la sinceridad, en su libertad de trato con las personas, el desprecio que le inspiraba el concepto de la honra tal y como se entendía en el siglo XVI y también en su inmensa tolerancia».

«Su sentido de lo eutrapélico, de la alegría de la vida cotidiana, su sentido del humor que tan bien se evidencia en los Epistolarios, son otros rasgos de la personalidad de la santa que emanan de su libertad y humanismo».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de octubre de 1981