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Tuñón de Lara se jubila de la docencia, pero sigue en la investigación histórica

Homenaje de sus discípulos en la Universidad Menéndez y Pelayo

El historiador Manuel Tuñón de Lara se jubilará el próximo mes como catedrático de la Universidad francesa de Pau y, muy probablemente, volverá a vivir en España, de donde se exilió en 1946, perseguido por el régimen de Franco por sus actividades en el marco del sindicalismo estudiantil. Con motivo de su inmediata jubilación y para destacar la obra historiográfica del profesor Tuñón, la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, de Santander, le ha dedicado un homenaje que se celebra a lo largo de esta semana y en el que participan profesores españoles y extranjeros, algunos de los cuales han sido alumnos suyos. Un libro dedicado a Tañón es el complemento de estos actos.

La Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, de Santander, ha editado este año dos tomos de Estudios de historia de España como homenaje a Manuel Tuñón de Lara, adelanto del que esta semana se celebrará en las aulas del palacio de la Magdalena. A un mes vista de la jubilación académica del historiador, los promotores, Santiago Castillo, Carlos Forcadell, María del Carmen García Nieto y Juan Sisinio Pérez Garzón, coordinadores también de la semana, han explicado que el libro y esta semana de homenaje son la mejor manera de tributo profesional por parte de los que hemos aprendido con Manuel Tuñón que la historia, si quiere ser científica, debe ser crítica (o « historia-problema », como gusta decir él) y situarse en continua reelaboración».El nuevo encuentro, el homenaje de 1981, ya no va a ser en Pau (Francia), «sino en la España que tanto tiempo le estuvo vedada a Manuel Tuñón y a cuya historia dedicó y dedica todos sus afanes», con la pretensión de «servir de antídoto a mucho discurso irracional que se ha dado a los españoles, cubriéndolo equivocadamente con la etiqueta de historia. Estas últimas palabras, recogidas de un texto de Tuñón de Lara, las subrayan los organizadores para «definir el significado historiográfico de su obra», ya que, en su dimensión positiva, «resumen el propósito de un historiador por rescatar parcelas obviadas de nuestra memoria colectiva con renovadas propuestas metodológicas».

«El homenaje», dicen, «está en el corazón de todos y va dirigido al historiador y también al hombre, a quien supo encontrar en el exilio, en un exilio difícil, la ocasión de hacer despertar una vocación, de realizar una obra y de convertirse en el director de orquesta admirado por decenas de jóvenes músicos de la historia». Confirmando este criterio, los organizadores se han visto desbordados por la asistencia, teniendo que desalojar una de las salas del palacio, que amenazaba hundimiento, para desarrollar los debates en la planta baja, ante más de trescientos alumnos matriculados (cifra nunca superada en lo que va de curso) y otros muchos que acuden como oyentes.

El historiador francés Pierre Vilar, que también participa en esta semana-homenaje del palacio de la Magdalena, ha llamado a Manuel Tuñón de Lara «un creador de encuentros», aludiendo a los coloquios que se desarrollaron en la Universidad de Pau, «un lugar fronterizo, pero poco sospechoso por su propia modestia», en torno al autor de La historia del movimiento obrero. Desde «pionero modesto de la historia contemporánea en un exilio difícil», Manuel Tuñón iba a convertirse, coloquio tras coloquio (fueron diez y habrá más en alguna otra parte, sin duda), en jefe de filas de todos los que se van forjando como historiadores verdaderos, provistos de un mínimo de instrumentos comunes, los del marxismo, que Tuñón sugirió, pero nunca impuso. «Y siempre lo hizo de forma modesta», recuerda Pierre Vilar.

Nacido en Madrid, el 8 de septiembre de 1915, Manuel Tuñón de Lara estudió Derecho e Historia en la Universidad Complutense, completando su formación en París, en La Sorbona, cuando, en noviembre de 1946 se exilia perseguido por sus actividades al frente de la Unión de Intelectuales Libres y después de haber sido, desde 1935, el secretario general de la Unión Federal de Estudiantes Hispanos en la capital francesa. De 1949 a 1954 trabaja como secretario de Prensa de la legación de Guatemala, que compagina con algunas corresponsalías, como la de Ibérica, de Nueva York, que dirigía Victoria Kent; la de Radio-Universidad de México, dirigid4 entonces por Max Aub, y de varios diarios de México y Venezuela. Colaboró en Esprit, Cahiers Internationaux y Paese Sera, además de ser durante algún tiempo redactor y traductor de la Unesco.

La Universidad de Pau

En 1964 comienza a enseñar historia de España e historia de la literatura española en la facultad de Letras y Ciencias Sociales de la Universidad de Pau, donde obtuvo poco después el máximo grado académico de Francia -doctor de Estado en Letras- y se le nombró catedrático de Historia de España. Desde 1969 ha sido redactor del Centro de Investigaciones Hispánicas de la Universidad de Pau y organiza y preside hasta 1980 los coloquios de historia contemporánea, en los que participan profesores e investigadores, de España sobre todo, y de Francia, el Reino Unido y Estados Unidos. En 1979 es designado consultor de historia contemporánea de la Unesco.Su primera obra, publicada en París, en 19%, se tituló Espagne, y tiene en prensa el tomo noveno sobre la historia de España, que viene publicando Editorial Labor, de Barcelona. Entre una y otra obra, Tuñón de Lara ofrece una de las más amplias y originales bibliografías sobre la historia y literatura de nuestro país, además de algunos ensayos sobre qué es y cómo debe escribirse la propia historia, el último publicado por Salvat este año bajo el título ¿Por qué la historia?

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