Se extiende la epidemia de neumonía atípica

Doctor Luis Valenciano: "Estamos ante un brote poco contagioso y no peligroso

La aparición de numerosos casos de enfermedad pulmonar, denominada oficialmente «neumonía atípica», en Madrid y su provincia le plantea al ciudadano de a pie numerosas interrogantes respecto a la aparición de la enfermedad, su propagación, el agente responsable , fundamentalmente, la peligrosidad potencial que pudiera y revestir. En entrevista mantenida en la tarde de ayer con el doctor Luis Valenciano, director general de la Salud, EL PAÍS ha podido conocer directamente las implicaciones médicas y, sobre todo, sanitarias, de la epidemia.

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La primera cuestión a plantear se refería a la esencia misma de la enfermedad. El doctor Valenciano explicó que la neumonía se denomina atípica cuando no se conoce el agente patógeno que la provoca y cuando además presenta pocos síntomas clínicos, pero, en cambio es fácilmente visible, mediante radiografía, que los pulmones se encuentran afectados de forma extensa. No hay, pues, una sola enfermedad denominada neumonía atípica, sino muchas neumonías atípicas diferentes. Por Ia que respecta al agente, todavía se ignora cuál pueda ser, ni siquiera si se trata de una bacteria o de un virus; la identificación del germen responsable se hace, de forma coordinada, en diversos laboratorios, especialmente el Centro de Virología de Majadahonda, sin que hasta el momento haya, podido ser identificado el microorganismo responsable. «Sin embargo», indicó el doctor Valenciano, «los informes de que se disponen apuntan hacia una transmisión por vía aérea, y se sospecha bastante fundadamente que cuando los miembros de una misma familia enferman es porque hay una fuente común de infección, no porque unos contagien a otros. Yo diría que se trata de un brote poco contagioso».Por lo que respecta a las precauciones a tomar, mientras no se sepa cuál es el agente transmisor, no hay precaución alguna que recomendar, sí no es el diagnóstico rápido y el tratamiento precoz. El diagnóstico es sencillo, una simple radiografía denuncia inmediata mente la enfermedad, y el trata miento, a base de un antibiótico conocido y muy extendido, es sumamente eficaz. Según el doctor Valenciano, todos los centros de Madrid y su provincia conocen ya la sintomatología, el diagnóstico y el tratamiento adecuados, mediante circulares distribuidas con este fin por la Secretaría de Estado para la Sanidad.

«Yo no diría que estemos ante una enfermedad peligrosa, a pesar de su extensión y de los fallecimientos ocurridos. Conocemos la forma de diagnosticarla de forma precoz y conocemos un tratamiento eficaz; en este sentido cabe afirmar que se trata de un proceso serio, pero no peligroso», afirmó el doctor Valenciano.

Por lo que respecta a la posibilidad de secuelas, al parecer la enfermedad no tiene consecuencias y la recuperación es total. Los fallecimientos (cinco, y quizá un sexto cuya causa no está clara) y los casos graves (unos cinco en todo Madrid) se deben a complicaciones en personas de edad o enfermas, o a enfermos cuyo diagnóstico se hizo cuando ya la enfermedad estaba muy avanzada.

Enfermedad desconocida

Preguntado el doctor Valenciano sobre la posibilidad de que aparezcan,- aún hoy día, enfermedades como ésta, debidas a gérmenes patógenos desconocidos, respondió que en la naturaleza existen multitud de agentes que evolucionan, y muchos otros que están en estado latente o incluso que nos son desconocidos. El relativamente reciente caso del germen de la «enfermedad del legionario», que causó numerosas muertes antes de ser identificado, o la fiebre de Lhassa, o tantos otros que aparecen con cierta frecuencia y mucha mayor gravedad que el de la neumonía atípica actual de Madrid, muestra bien claramente la fuerza de los enemigos con los que a diario se enfrenta la Sanidad.

«Yo diría que estamos ante un brote epidémico, ya que tenemos un número de casos de una determinada enfermedad muy superior al normal en un lugar determinado. El riesgo de que esta epidemia se extienda a otras provincias, o incluso a otros países existe, desde luego, pero no es probable; sin duda la enfermedad ya existe en el resto de España o incluso del mundo, pero no con la frecuencia con que se está dando en Madrid estos días», indicó el doctor Luis Valenciano. «En mi opinión, las medidas adoptadas por la Secretaría de Estado para la Sanidad son las más adecuadas, y más no se hubiera podido hacer en ningún otro país del mundo; estamos, además, en continuo contacto con la Organización Mundial de la Salud, intercambiando información y colaborando con importantes laboratorios extranjeros para la identificación del germen», agregó el doctor Valenciano.

Finalmente, el director general de la Salud analizó el éxito de las medidas adoptadas para controlar la epidemia. «Yo creo», declaró, «que la iniciativa de la Secretaría de Estado para la Sanidad ha mostrado, por primera vez ante un caso de este tipo, gran eficacia, y es peramos controlar rápidamente la enfermedad. En las reuniones de directores de centros hospitalarios de Madrid, de jefes de servicios de medicina preventiva y de jefes de laboratorio, se elaboran permanentemente las informaciones de los cuadros clínicos, las normas para el diagnóstico, las normas unificadas para la toma de muestras con el fin de, identificar al agente patógeno, las normas de tratamiento y la coordinación de la hospitalización de los enfermos. Esperamos con este esfuerzo organizativo detener la epidemia y que no se produzcan más fallécimíentos».

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