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El acuerdo, "una afrenta", según el embajador de EE UU en Argel

El embajador norteamericano en Argel, Utrick Haynes, convocó a los enviados de la Prensa norteamericana para afirmar que el acuerdo americano-iraní constituía «una afrenta para Estados Unidos».Al margen de la oportunidad que representa esta declaración, los observadores estiman que el diplomático trata de salvar su carrera política, renegando los compromisos que él mismo había suscrito pocas horas antes.

Haynes justificó sus declaraciones, aludiendo a unas afirmaciones del Departamento de Estado norteamericano, en las que se señala que algunos de los rehenes fueron «seriamente maltratados» y que incluso, los guardianes islámicos «jugaron a la ruleta rusa con las cautivas».

Según Haynes, la firma del acuerdo es un acto de debilidad de la Administración Carter que compromete la propia credibilidad de Estados Unidos y sienta un Precedente peligrosísimo para la continuidad de una línea diplomática coherente.

El embajador Haynes estima que la intención de las autoridades argelinas al obtener la firma de la Administración Carter era «obtener una mayor credibilidad ante la próxima Administración norteamericana» y «por lo menos hacerse oír por Reagan en el tema del Sahara occidental».

El embajador norteamericano en Argel dijo anoche a EL PAIS: «Yo no he calificado nunca de terrorista la acción iraní, de hacer cautivo al personal diplomático. Solamente he dicho que esto sienta un precedente muy grave, que puede ser equiparado al secuestro de aviones».

«Yo no me considero una persona oportunista, puesto que ya he dado mi dimisión de embajador al presidente Reagan», agregó, y dijo posteriormente: «No he renegado de ninguno de los puntos de la declaración argelina, sino que he criticado solamente la acción de los iraníes, al asaltar la Embajada de nuestro país».

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de enero de 1981