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Preautonomías

Santiago y La Coruña se disputan la capitalidad de Galicia

Apenas constituida la Junta de Galicia, los gallegos se han enzarzado en una polémica que no se sabe adonde puede llegar. Es la disputa por la capitalidad del futuro autogobierno. La Coruña está empeñada en ser la capital de Galicia y Santiago dice que en esta histórica ciudad concurren todas las condiciones idóneas para el mismo fin.Todo empezó cuando la Asamblea de Parlamentarios, anterior germen de la Junta, decidió reunirse en Santiago de Compostela. Se trataba de la ciudad equidistante para los desplazamientos de diputados y senadores de las cuatro provincias, y existía también la intención de recoger, de alguna manera, el carácter integrador de la vieja capital espiritual y cultural de Galicia. La capital provincial. La Coruña, sintió de inmediato que se agredía el marcado protagonismo de que siempre hizo gala, y no tardaron sus portavoces oficiales, y algún otro representante del cuerpo social, en protestar por la situación.

La Corporación municipal coruñesa, todavía en manos del franquismo residual, encargó a un equipo de historiadores locales para que redactara un informe con el fin de determinar la capitalidad gallega. Sorprendió inicialmente el hecho de que este informe cayera sólo en manos de especialistas locales, en lugar de encargarlo a «historiadores responsables, que llevaran a cabo una investigación alternativa desprovista de todo localismo y de toda idea preconcebida». según manifestó a EL PAÍS un miembro del Instituto de Estudios Gallegos.

El caso es que el informe existe -fue elaborado por Francisco Vales, Fernando Urgorri, Antonio Gil, María Isabel Martínez y Juan Naya- y que, en base a diversos hechos comprobados de la historia de Galicia, sustenta la opinión de que sólo La Coruña reúne las condiciones ideales para recibir a la futura capitalidad gallega. Los coruñeses parten de la base de que su ciudad es capital de Galicia desde el año 1563, fecha en que Felipe II le concedió la sede de la capitanía y de la audiencia. De ahí, consideran el tema como algo consustancial con la Corona.

Es cierto que esta capital tiene hoy la mayor parte del aparato administrativo de cobertura regional (la VIll Capitanía General, la Real Academia Gallega, la Academia de Jurisprudencia y algunas federaciones regionales entre otros organismos).

Intereses localistas

Galicia se encuentra, de este modo, en el Inicio de una nueva pugna de intereses localistas que dividen incluso a los líderes políticos dentro de su mismo partido. Así, mientras Francisco Vázquez, diputado del PSOE, se negó a asistir como invitado al acto de constitución de la Junta, por no tener lugar éste en La Coruña, otros parlamentarios de su partido, como el senador Celso Montero, no mantienen la misma opinión, y apuntarían, llegado el caso, hacia la capitalidad de Santiago. Iguales diferencias internas se registran en el seno de UCD.A nivel parlamentario se mantiene, sin embargo, una cierta discreción sobre el tema. «El régimen preautonómico no prejuzga la radicación de la futura capitalidad gallega ese es un tema que corresponde al pueblo gallego». manifestó el presidente Rosón en su discurso del día 18. EL PAÍS ha podido saber, no obstante, que Antonio Rosón se declara privadamente partidario de que la sede de la autonomía llegue a fijarse en Compostela.

Y esta parece ser la opinión mayoritaria que resultaría de una consulta popular en Galicia. La guerra no ha hecho más que empezar, y los menos optimistas se acuerdan de lo que pasó a raíz del estatuto de 1936, que tampoco resolvía el tema de la capitalidad gallega de manera clara y contundente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de abril de 1978