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Hoy empieza en Londres la "cumbre" de los paises industrializados

Escepticismo británico sobre los resultados previsibles

La cumbre de Downing Street se inició informalmente anoche en la residencia del primer ministro británico con una cena a la que asistieron todos los jefes de Estado que participan de esta reunión excepto Giscard d'Estaing, que se incorpora hoy. Con Carter, cuya figura no sólo domina la cumbre sino el interés del público británico, cenaron los representantes de Japón, Canadá, República Federal de Alemania, Italia y Gran Bretaña, cuyo jefe de Gobierno, James Callaghan, es el anfitrión de la cumbre.Aliados difíciles

Callaghan se ha mostrado muy preocupado en las últimas horas por los comentarios que insisten en que la cumbre de Downing Street no va a significar absolutamente nada para el futuro económico mundial, sino que va a servir para que Carter estreche lazos con sus aliados más difíciles, entre ellos el canciller Schmidt. Callaghan, que espera que esta conferencia refuerce su prestigio de hombre de Estado, ha dicho que no es únicamente Gran Bretaña la que necesita que esta reunión resulte un éxito concreto a nivel de soluciones económicas conjuntas, sino la propia Norteamérica, cuyo índice de desempleo es ahora incluso más grave que el que padece el Reino Unido. El premier británico está seguro de que tanto Japón como Alemania y Estados Unidos llegarán a un acuerdo en esta ocasión para iniciar un relanzamiento de su economía.

Para Callaghan, el éxito de la cumbre depende de su estilo y de su composición. «No sólo será una reunión de naciones -dijo- sino una asamblea entre amigos, que representan a países miembros de organismos internacionales. El primer efecto de lo que hablemos se canalizará a nivel de las entidades a las que pertenecemos. El ambiente en el que nos vamos a reunir ayudará a tomar resoluciones honestas, fruto de debates amistosos y amplios. Al reunirnos en mi propia casa y no en un salón de conferencias, podremos estar en mangas de camisa y llamarnos por nuestros nombres. Nadie intentará hacer discursos solemnes porque todos sabemos cuales son nuestros problemas concretos. Esta mañana será precisamente Callaghan el que haga el discurso de apertura de la cumbre, que termina el domingo.

En Gran Bretaña se contempla con cierto escepticismo esta asamblea de los siete líderes occidentales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de mayo de 1977

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