Un triunfo de Carter flexibilizaría las relaciones con los eurocomunismos
El probable triunfo de Jimmy Carter en las elecciones presidenciales de noviembre supondría, según la opinión, más extendida, una remodelación importante de la política exterior de los Estados Unidos. La consecuente desaparición de Kissinger de la Secretaría de Estado se traduciría presumiblemente en una nueva política mediterránea, con mayor tolerancia hacia los movimientos eurocomunistas, y haría posible una política de mayor dureza hacia las constantes violaciones de los derechos humanos en muchos lugares del mundo, y especialmente en las dictaduras militares de Latinoamérica.Ambos candidatos, opciones personales aparte, tienen tras de sí las respectivas plataformas o programas políticos de sus partidos, en las que sí se abordan temas de política exterior. Los dos aspirantes a la presidencia de los Estados Unidos deben cumplir, en líneas generales, estas plataformas. He aquí, a grandes rasgos, las similitudes y diferencias republicanas y demócratas en el capítulo dedicado a la política exterior y a la defensa nacional, temas ambos del debate televisado del día 6.
Defensa nacional. -Los republicanos propugnan una defensa nacional «superior» y son partidarios de un período de crecimiento del esfuerzo defensivo que se traduce concretamente en un, mayor presupuesto militar, el aumento del Ejército a dieciséis divisiones, la construcción del bombardero «B-1», el desarrollo de nuevos misiles balísticos intercontinentales, el incremento de la construcción de buques de guerra y la potenciación de la flota submarina.
Los demócratas pretenden reducir el presupuesto de defensa entre cinco mil y siete mil millones de dólares (el actual presupuesto es de ciento cuatro mil millones), aplazar la construcción del bombardero «B- 1» hasta febrero del año próximo, o incluso después, y potenciar adecuadamente el armamento nuclear para evitar la tentación de un ataque o chantaje atómico.
España y la OTAN. -La plataforma del Partido Republicano endosa el continuo fortalecimiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y defiende la integración de España en la Alianza Atlántica.
Los demócratas . reconocen que la OTAN sigue siendo «vital» para la defensa de Occidente, pero instan a los países miembros a que refuercen ellos su potencial, sin pedir ese esfuerzo a Norteamérica. No se hace ninguna alusión concreta al ingreso de España en la Alianza.
Oriente Próximo. -Ambos partidos defienden en sus programas la pacificación de la zona, la integridad del Estado de Israel y se oponen a cualquier tipo de boicot comercial por motivos políticos.
Los republicanos declaran sentirse honrados de haber apoyado económica y militarmente a Israel, y dispuestos a seguir prestando la ayuda necesaria para que el Estado judío mantenga su poderio militar en la zona y pueda defenderse de cualquier agresión.
Los demócratas también anuncian su intención de preservar la fortaleza militar israelí, y de mantener una fuerza naval en el Mediterráneo para detener cualquier intento soviético de intervención. Defienden el libre derecho de paso por el Canal de Suez y la capitalidad de Jerusalén, en vez de Tel Aviv.
Canal de Panamá.- El Partido Republicano sostiene que cualquier negociación sobre el Canal de Panamá no debe ceder en el tema de la soberanía norteamericana sobre la zona, que considera «necesaria para la protección y la seguridad de los Estados Unidos y el hemisferio occidental».
Los demócratas, menos radicales, defienden la negociación de un nuevo tratado con el Gobierno panameño, que asegure los intereses de los Estados Unidos y el libre tráfico por el canal.
Cuba.- Para los republicanos, Cuba debe permanecer al margen de la familia de países americanos, mientras continúe «exportando subversión y violencia».
El Partido Demócrata afirma. que las relaciones sólo pueden normalizarse sí Cuba cesa en su interferencia en los asuntos internos de los Estados Unidos y libera a todos los ciudadanos norteamericanos prisioneros por «motivos políticos». «Si Cuba abandona su provocativa política internacional, tenderemos hacia una plena normalización de relaciones», concluye la plataforma demócrata.
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