Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

River y Boca arrasan en el mercado de pases argentino

Los ingresos por las cláusulas de salida y el Mundial de Rusia 2018 ayudan a poblar la liga de figuras

Lucas Pratto se toma una selfie en el césped del Monumental tras firmar un contrato por cuatro años. Ampliar foto
Lucas Pratto se toma una selfie en el césped del Monumental tras firmar un contrato por cuatro años. Télam

La liga argentina es ahora la Superliga argentina. El modelo actual, primo hermano de La Liga española, lleva medio campeonato jugado y está en receso veraniego. Sin embargo, ya puede vislumbrarse el dominio de un bipartidismo futbolero: River Plate y Boca Juniors son los que se llevan el 50% de la torta publicitaria y, aunque ese ingreso no sea de los más importantes en el balance final, ha sido una buena inyección económica que ayudó a convencer por el regreso a varias de las figuras que habían emigrado al exterior. La proximidad del mundial de Rusia 2018 es otra gran excusa para volver al pago y estar al alcance del entrenador Jorge Sampaoli.

Para el inicio de liga los Millonarios hicieron valer su apodo: llegaron Ignacio Scocco, Enzo Pérez, Javier Pinola, Germán Lux, Nicolás de la Cruz, Rafael Santos Borré y Marcelo Saracchi, a cambio de unos 20,3 millones de dólares. Boca no se quedó atrás y trajo a Paolo Goltz, Cristian Espinoza, Edwin Cardona, Nahitán Nández y Wanchope Abila (que recién debutará ahora). En total, el Xeneize abonó unos 8,3 millones de dólares.

El nuevo periodo de pases no fue más austero. Los de la banda roja contrataron al atacante Lucas Pratto (la transferencia más cara en la historia del club) por 11 millones de euros. Además, llegó el portero Franco Armani, proveniente de Atlético Nacional de Medellín, por el que River pagará cuatro millones de dólares. Y están al caer Lucas Zelarayán (con una ficha de seis millones de dólares, aunque llegaría a préstamo) y Silvio Romero, un viejo anhelo del entrenador Marcelo Gallardo.

River ha sabido valerse de la cláusula de salida, una herramienta de recaudación que los equipos argentinos usan recién ahora. Nadie lo hizo mejor que el Millonario, al punto que las incorporaciones de julio pasado fueron posible por la salida de Sebastián Driussi al Zenit ruso, a cambio de 12 millones de dólares; y las de este verano, gracias al pase de Lucas Alario al Bayer Leverkusen, por 24 millones de dólares. Ambos salieron del club activando la cláusula.

El regreso de Tevez, por el que Boca no puso un dólar -sólo arregló el contrato del jugador- es el regreso más rutilante del actual mercado de pases, que cierra en pocos días. Al equipo que conduce Guillermo Barros Schelotto también llegaron Emanuel Mas (3,5 millones de dólares) y Julio Bufarini (600.000 dólares), para conservar el liderazgo las 15 jornadas que quedan pero, sobre todo, lograr el objetivo trazado por el propio Tevez en su presentación: “Volví porque quiero ganar la copa Libertadores”.

Todos miran hacia Rusia

El certamen continental, del que también participa River, termina recién en diciembre. Por eso el Apache, y otros que volvieron, tienen marcado en rojo el mes de junio en su calendario. “Si hago bien las cosas en el campo de juego creo que me van a estar mirando desde la Selección. Sueño con jugar el Mundial. Sería algo muy lindo y consagratorio, no lo descarto”, reconoció la figura de Boca. No es descabellado: Jorge Sampaoli quiso incorporar a Tevez al Sevilla cuando era su entrenador. Otros de los refuerzos del Xeneize, los defensas Mas (“sueño con jugar el Mundial”) y Buffarini (“cuando uno anda bien en el club la Selección va a venir sola”), también tienen en la meta a Rusia 2018. José Luis Gómez, en Lanús, y Nicolás Gaitán, en el Aleti, son otros que buscan exposición para conquistar a Sampaoli.

El que casi tiene un pie en el avión de Sampaoli es el exValencia Enzo Pérez, convocado para los últimos partidos de eliminatorias por su buen presente en River. La otra plaza podría ser para Lucas Pratto, quien aportó dos goles (a Venezuela y Colombia) para que Argentina esté en el Mundial. “Quiero ganar títulos, la Copa (Libertadores), y si llega la Selección, mejor”, admitió el jugador. En el estribo, pero con grandes esperanzas, se sostiene el portero Franco Armani, aunque nunca ha tenido chances en la celeste y blanca.

Puedes seguir Deportes de EL PAÍS en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información