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Carlos Tévez, el cuento chino del jugador mejor pago del mundo

El Shangai Shengua paga 10,5 millones de euros por el atacante, quien apenas mete dos goles y prepara su vuelta a Boca

Carlos Tevez, al momento de ser presentado en su equipo. Ampliar foto
Carlos Tevez, al momento de ser presentado en su equipo. Télam

“Quiero agradecer a la gente de Boca por todo el cariño y el amor que me brindaron siempre. No es fácil tomar la decisión que he tomado ni es fácil comunicar que uno ya no es más jugador del club que ama ”. Un mes después de abandonar Boca Juniors, Carlos Tevez grabó un video de despedida para los hinchas para explicar por qué fue al fútbol chino. Sin embargo, no explicó demasiado y apenas hizo mención a la oferta que había recibido del Shangai Shengua que, con 40 millones de dólares al año, lo convirtió en el futbolista mejor pago del mundo.

La llegada de Tevez a China fue la de una verdadera figura. Su pasado en el Corinthians de Brasil, West Ham, Manchester City y United de Inglaterra, y Juventus de Italia eran pergaminos de peso para una liga que recién ahora se expande por el mundo y contrata jugadores de prestigio. Sin embargo, al poco tiempo de llegar junto a su familia y una veintena de amigos, el Shangai Shengua quedó eliminado en la primera fase de la Champions League asiática, el gran objetivo del equipo en 2016.

“Creía que uno tenía que estar al 100% y no podía estar al 99%, porque le iba a ir mal al club”, refirió Tevez en el vídeo dedicado a los hinchas de Boca. Este miércoles habló el nuevo entrenador del Shangai Senhua, Wu Jingui, quien asumió en el equipo tras la salida del uruguayo Gustavo Poyet, despedido por los malos resultados. Se trata de un hombre de peso en el club, contratado como segundo entrenador desde 1996. Tevez "está gordo", dijo, lapidario, el entrenador. "Será informado de mis planes tácticos, pero no lo voy a elegir por ahora. No está listo físicamente, no está en condiciones de jugar”, explicó. “Tengo que ser responsable por el equipo -siguió- y por los jugadores. Si no estás en condiciones de dar el máximo cuando juegas, no tiene sentido elegirte”.

Los números condenan a Tevez, quien apenas convirtió dos goles y cuatro asistencias en 14 partidos jugados. Al equipo no le va mejor: marcha undécimo con 24 unidades, tras jugar 23 partidos, de los cuales sólo ganó seis. El Apache sufrió una dura lesión en una de sus piernas que lo mantuvo alejado de las canchas durante 40 días. Antes de su regreso, el Shengua perdió el clásico de Shangai contra el Evergrande, por entonces del brasileño Paulinho, hoy en el FC Barcelona. “Dirigí a grandes estrellas, y mis jugadores nunca son elegidos por su reputación”, lanzó Wu Jingui al respecto de Tevez.

“El amor que siento por la camiseta de Boca siempre fue autentico y no importa la camiseta que use porque siempre voy a tener tatuada la azul y oro”, expresó el jugador en aquel video. La noticia del aislamiento de Tevez del primer equipo chino llegó rápidamente a Argentina, y a muchos hinchas de Boca se les dibujó una sonrisa. No es para menos, es un secreto a voces que el ídolo negocia con el presidente Daniel Angelici un tercer ciclo para 2018, año en que el que Boca volverá a jugar la Copa Libertadores de América.

“Por ahora no vuelve, pero confío en que algún día va a estar usando de nuevo la camiseta de Boca” confió Angelici en su cuenta de Twitter, luego de almorzar con el ídolo, de visita en el país, hace apenas dos semanas. En caso de querer repatriarlo, el equipo argentino debería abonar una cláusula de rescisión de seis millones de dólares, un poco más de la mitad de lo que ingresó a las arcas por la venta. El negocio sería redondo para todos, menos para los chinos, quienes a pesar de ahorrarse un año de contrato, son conscientes de que compraron un cuento que buscan terminar cuanto antes.

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