La lucidez que se agota

Nadie había mostrado con esa eficacia ese efecto tan desgraciadamente habitual de que alguien empiece a tener síntomas de no reconocer ni a los suyos

La idea es de una sencillez tan aplastante que a nadie se le había ocurrido desarrollarla con tal grandeza: mostrar la demencia senil de un anciano, su falta de certezas, su confusión mental, sus lamentables olvidos, los más cotidianos y los más esenciales, sus vívidos recuerdos, sus accesos de clarividencia, su honestidad brutal, su ternura y su hosquedad, su desequilibrio y sus caídas en el terror de sentirse absolutamente perdido en su hogar, expuesto como un laberinto indescifrable, desde su propio punto de vista mental. Lo ha hecho el prestigioso dramaturgo francés Florian Heller en su pr...