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La Red como espacio escénico alternativo para el flamenco

Con teatros y tablaos cerrados, giras y cursos cancelados, y un incierto futuro para el formato tradicional, este género musical busca cómo mostrarse

La multiplataforma Flamenco Culture.
La multiplataforma Flamenco Culture.

El arte flamenco puede que sea uno más, pero seguro que de los más desconocidos de entre los damnificados por la debacle que vivimos. No está cuantificada su parte del más del 3% que las industrias culturales aportan al PIB del país, aunque el género —con sus tres disciplinas de cante, guitarra y baile— es materia muy exportada y por él se reconoce a España internacionalmente. A su vez, este arte genera un especial turismo cultural, que también tiene su plasmación socioeconómica, y no solo a través de los grandes eventos y festivales que jalonan el calendario. Una actividad diaria como son los tablaos, los de Madrid o Sevilla, sin ir más lejos, dan de comer a centenares de familias.

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Todo el movimiento que este sector productivo origina quedó parado en seco a primeros de marzo con la expansión internacional de la pandemia. Quizás el primer gran evento afectado fue el 20º USA Flamenco Festival, que se iba a celebrar entre el 12 de marzo y el 5 de abril en 20 espacios de Nueva York para visitar luego ocho ciudades estadounidenses, de Boston o Chicago a San Francisco y Los Ángeles. En total, cerca de 80 funciones a cargo de 30 compañías. “La mayor muestra de flamenco que se ha hecho nunca fuera de España”, como la definía su promotor, Miguel Marín, cuando se presentó. Por ahora, la cita se encuentra aplazada.

Con la declaración del estado de alarma, la crisis alcanzó ya el día a día de centenares de artistas, y no solo a los de los tablaos. La inmovilidad y el cierre de fronteras imposibilitan el ejercicio de la docencia, y los cursos y master classes constituyen una importante fuente de ingresos para unos artistas que, como decía no hace mucho la bailaora Eva Yerbabuena, están acostumbrados a la incertidumbre de no saber cuándo llegará el próximo trabajo. Ahora tienen, a cambio, la certidumbre de que no van a tener nada en no sé sabe cuánto tiempo.

Así las cosas, y teniendo en cuenta que la vuelta al modelo tradicional de teatros y auditorios es incierta y, a corto plazo, improbable, no han faltado voces que reclamen soluciones alternativas que otorguen valor al trabajo que se está ofreciendo en unas redes que, en estas fechas de enclaustramiento, han visto crecer sus audiencias —y, por tanto, sus beneficios— de manera tan exponencial como lo ha hecho el propio coronavirus, con incrementos que en algunos casos superan porcentajes del 300 al 400%.

En este nuevo escenario, las instituciones culturales andaluzas, promotoras de los principales eventos y ciclos que programan flamenco —Flamenco viene del Sur (Junta de Andalucía), Bienal de Flamenco (Ayuntamiento de Sevilla) y otras— están recibiendo la oferta de la plataforma digital Flamenco Culture que, en palabras de Fernando González-Caballos, de Bujío de ideas, “pretende ser la punta de lanza del cambio de paradigma y adaptación a la nueva era que se aproxima, de la industria, no solo del flamenco, sino del Turismo y de la Cultura en general”. “Dado que todo el planeta se encuentra confinado”, añade el productor, “nuestras herramientas se proponen el reto de llevar el flamenco, el turismo y la cultura andaluza a todos los rincones del planeta, a través de las nuevas tecnologías”.

La iniciativa es absolutamente privada, pero aspira a ofrecer un papel público, ante la total ausencia de alternativas oficiales. A corto y medio plazo, existen una serie de citas en el calendario flamenco y cultural que se saben cerradas y se encuentran pendientes de la ansiada vuelta a una normalidad que permita acudir libremente a las concentraciones de público normales en teatros y auditorios. Todo está en el aire y, con ello, el sustento de miles de personas. Frente a esta situación, González-Caballos ofrece una alternativa real de e-commerce que, llegando a los principales dispositivos y sistemas operativos existentes, dé rentabilidad al trabajo de los artistas y una salida a las programaciones ya cerradas.

“Llevaremos el flamenco a cada dispositivo en cualquier rincón del mundo. Contamos con la tecnología mejor desarrollada al tiempo que accesible para llegar a cada móvil y a cada hogar en cualquier lugar del planeta donde llegue Internet. No es el futuro: es el presente, y el flamenco, que es intemporal e inmortal, tiene que estar ahí”, asegura el productor.

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