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Los fans inconfesos de Rosalía

Arcángel, Remedios Amaya o Antonio Canales juntos para celebrar los 50 años de carrera de Capullo de Jerez ante un auditorio muy flamenco pero ávido de la cantante de 'El mal querer'

Rosalía y Capullo de Jerez, el viernes en el auditorio Rocío Jurado de Sevilla.
Rosalía y Capullo de Jerez, el viernes en el auditorio Rocío Jurado de Sevilla.

La primera en la frente se la dio Remedios Amaya. Y es que cuando la cantaora subió la noche del viernes al escenario del auditorio Rocío Jurado para celebrar los 50 años de carrera de Capullo de Jerez dijo: "He visto por primera vez a Rosalía. Es un encanto, muy guapa, y artista también, en lo suyo". La cantaora sevillana verbalizó el sentir de muchos flamencos, aficionados y artistas, que ven a la catalana de 25 años que no para de cosechar éxitos internacionales —en agosto se llevó los galardones al mejor vídeo latino y mejor coreografía en los MTV Music Award y en 2018 recibió un Grammy Latino por Malamente— como una intrusa.

La artista que ha arrasado con su Con altura salió al escenario pasada la una de la madrugada y cantó junto a Capullo de Jerez Lucha por la libertad dejando todo el protagonismo para el cantaor. Con un vestido rojo con lunares blancos, cuello alto y una apertura lateral que casi le llegaba a la cadera, la cantante apenas estuvo 10 minutos en el escenario, pero levantó pasiones: "Rosalía, ole ahí tu coño", le grito emociona una señora; mientras que unos chicos comentaban: "Parecía más baja en las redes" y un señor, más allá, añadía: "Hay que echarle piropos a esta niña". Después de interpretar Di mi nombre y dar un gran abrazo a Capullo, Rosalía se marchó y con ella parte del público que había ido para ver en directo a la artista que revoluciona todo lo que toca.

A pesar del resquemor y de que muy pocos quisieron reconocerlo, Rosalía ha sido la gran atracción del cartel para las 6.500 personas que llenaron el auditorio de la isla de La Cartuja. "He venido por todos pero, la verdad, por Rosalía la que menos porque yo soy muy flamenco", ha afirmado un espectador que entonó, casi sin equivocarse, los temas que interpretaron durante más de tres horas y media los cantaores Arcángel, Rancapino Chico, Manuel Cortés, Marina, el cantautor David DeMaría o los pegadizos temas del grupo jerezano Maita Vende Cá.

Aunque la primera parte del concierto no sonó mucho a flamenco, El Balilla, que a sus 16 años ha sido el más joven de la velada, levantó al público de sus asientos. El cantaor de Cartagena, salido del programa de televisión La Voz Kids, tiene ya cuatro discos y mucha jondura en la garganta.

Capullo, quien asegura que el alias se lo puso su madre por lo rebonito que era de pequeño, como un capullito, ha grabado un nuevo disco, Mi música, que incluye una colaboración con Alejandro Sanz, para celebrar medio siglo de cante. El artista salió al escenario pasada la medianoche y se quedó acompañando a sus invitados hasta el final del concierto, que cerró junto al bailaor Antonio Canales. "Este público quita tol sentío. Te da ánimos pa hacer cosas bonitas", afirmó el cantaor a quien le falta buena parte de la dentadura y, según dicen en su pueblo, "no quiere ponérsela porque teme que no cantará igual".

A Miguel Flores, jerezano de 65 años de los cuales 50 se los ha pasado cantando, le llaman el señor de la bulería, por su gusto por los cantes festeros; aunque en su homenaje también entonó palos serios como la soleá que interpretó a capela haciendo compás en una mesa junto a Arcángel y Rancapino Chico. Una estampa de las tres edades del hombre, y del cante, que impuso un respetuoso silencio en todo el auditorio.

"Hace un año nunca hubiese pensado verme aquí, pero estoy encantado", afirmaba al final del concierto un estudiante de Publicidad de 20 años, fan confeso de Rosalía, a quien un amigo seguidor de uno de los cantaores anunciados pero que al final no estuvo, Pedro el Granaíno, ha introducido por los serpenteantes caminos del flamenco. "Te puede gustar Rosalía y el flamenco, no hay por qué elegir", zanjó.

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