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Caos ante la celebración del 50º aniversario de Woodstock

El principal inversor del macroconcierto cancela el evento por problemas de planificación y se enfrenta a los organizadores

Una furgoneta en el lugar original de festival en Bethel, Nueva York.
Una furgoneta en el lugar original de festival en Bethel, Nueva York. AP

La celebración del cincuenta aniversario del histórico Festival de Woodstock prometía. La lista de artistas que se apuntaron a la gran fiesta incluía entre otros conciertos de Jay-Z, Chance The Rapper, The Black Keys, David Crosby, Imagine Dragons, The Lumineers, Miley Cyrus, Santana o Pussy Riot. Pero de momento lo que está logrando es ser tan caótica como la cita original en 1969. Su principal inversor ha anunciado que lo cancela, lo que ha ocasionado un verdadero revuelo entre los organizadores.

“No creemos que la producción del festival vaya a ejecutarse como un evento que mereciera la pena para lo que es el nombre de Woodstock”, señala la agencia de promoción publicitaria Dentsu Aegis Network, uno de los organizadores del festival. "Es la decisión más prudente para todas las partes involucradas”, añade. Y eso pese a que, según Billboard, se gastaron ya más de 30 millones de dólares (cerca de 27 millones de euros) en los preparativos, incluido el pago a los artistas.

El sueño de revivir el “amor libre” que cristalizó en 1969 con el concierto más famoso en la historia y llevarlo a una nueva generación se esfuma. Michael Lang, cofundador de Woodstock, también se encuentra entre los principales promotores de estas bodas de oro. “Pese a la tremenda inversión de tiempo, esfuerzo y compromisos”, afirma la agencia a través de su filial de Amplifi Live, “no podemos asegurar la salud y la seguridad de los artistas, socios y del público”.

El evento estaba previsto para el fin de semana del 16 de agosto. Las entradas deberían haber salido a la venta la semana pasada. Pero días atrás se especuló con que los organizadores no lograron hacerse con el permiso del Departamento de Salud del Estado de Nueva York para una congregación masiva en el autódromo Watkins Glen International. La capacidad ya se redujo de 100.000 personas diarias a 75.000 visitantes.

Tim O´Hearn, administrador del condado neoyorquino de Schuyler, confirmó también que el evento no tendrá lugar. Ya desde que se anunció el pasado enero quedó claro que los organizadores no tenían todo en orden. La lista de participantes, por ejemplo, debería haberse publicado en febrero pero tampoco se cumplió esa fecha. Y este lunes las entradas no estaban aún disponibles.

El fundador lo niega

Es como si la historia volviera a repetirse medio siglo después, aunque esta vez tenía muy difícil competir con otros grandes festivales. El Woodstock original tuvo que trasladarse a la granja Max Yasgur solo unas semanas antes de celebrarse el legendario concierto. Dentsu no da más detalles sobre los motivos de la cancelación, mientras los agentes de los artistas dicen no haber recibido aún una notificación.

Lang ya negó durante las últimas semanas que la cita estuviera en dificultad. “No tiene el derecho de cancelarlo unilateralmente”, comentó sorprendido horas después de que Dentsu hiciera el anuncio. Es más, dice que será posible rescatar la celebración si se logra dar con otro inversor. La semana pasada, según Billboard, trataron que Live Nation y AEG hicieran una inversión de 20 millones.

Los dos gigantes en la organización y promoción de eventos en vivo declinaron participar. El portal de Woodstock seguía mostrando este lunes que el festival sigue adelante. Pero O´Hearn ve muy difícil que, dadas las circunstancias, pueda celebrarse a mediados de agosto. Hay, sin embargo, otro evento previsto en Woodstock en el lugar original del festival en 1969 aunque no se considera oficial.

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