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Un ‘tiziano’ se cae al suelo de la sacristía de El Escorial

Patrimonio Nacional explica que el lienzo sufre un desgarro en forma de siete en la parte inferior

'Cristo crucificado', de Tiziano. Ampliar foto
'Cristo crucificado', de Tiziano.

Los servicios de seguridad del monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) descubrieron sobre las 10 de la mañana de ayer la pintura de Tiziano Cristo crucificado sobre el suelo de la sacristía. El cuadro (de 242 x 137 centímetros, incluido el marco), y que se encontraba a unos cinco metros de altura, se desprendió muy posiblemente al desgajarse el revestimiento de yeso donde estaba anclado y cayó directamente sobre unos muebles de los siglos XVI y XVII. Ahí rebotó para terminar en el suelo de mármol blanco y gris del recinto. El golpe provocó un “desgarro horizontal considerable”, en forma de siete, “del soporte de tela, que ha afectado a la zona inferior” de la pintura, según un enrevesado comunicado de Patrimonio Nacional, organismo del que depende el monasterio. La obra está considerada la mejor de este pintor expuesta en el monumento.

Preguntado por el motivo del incidente, el presidente de Patrimonio Nacional, Alfredo Pérez de Armiñán, contestó a EL PAÍS: “El lienzo llevaba anclado al yeso y sujeto por clavos muchos años. El yeso se muere y pierde la fuerza. Suponemos que poco a poco se ha ido deslizando sin que nadie se diera cuenta”. Los servicios técnicos de Patrimonio evaluaron in situ los daños y determinaron las actuaciones que se debían realizar sobre la obra. Detectaron como posible causa del incidente la citada degradación material del revestimiento del muro.

La figura del Cristo no sufrió en sí desperfectos, no así la base del cuadro, según la versión de Patrimonio Nacional, que no ha proporcionado una imagen del estado en que ha quedado la obra trasladada a los Talleres de la institución para su restauración. Se desconoce cuánto tiempo durarán las labores de recuperación, “pero volverá a ser expuesta en el menor tiempo posible”, manifestó una portavoz de este organismo público. De hecho, Pérez de Arminán explicó que los daños que ha sufrido el lienzo son recuperables. Es “como si se coge un estilete o un bisturí y se rasga la tela, no tiene porqué afectar a la pintura”, apuntó.

“La cajonera ha amortiguado el golpe”

Alfredo Pérez de Armiñán, responsable de Patrimonio Nacional, explicó a este periódico que “la cajonera ha amortizado el golpe, de manera que solo se aprecia un rasgón en la parte inferior de la pintura. Tiene forma de siete y no afecta a la pintura”.

—¿Puede asegurar que no hay pérdida importante en la masa pictórica?

—Según nuestro informe, no. En todo caso ya ha sido trasladado al taller. Será restaurado después de oír la opinión de expertos.

—¿Han hablado ya con el Prado?

—Todavía, no. Pero se lo pediremos.

 

El deterioro no advertido

El Cristo crucificado (pintado en 1565) que ha resultado dañado fue una de las piezas más destacadas de la exposición El renacimiento en Venecia. Triunfo de la belleza y destrucción de la pintura, que el año pasado se organizó en el museo Thyssen-Bornemisza de Madrid. La muestra reunió 90 obras de los más destacados artistas venecianos del XVI, entre ellos Tiziano, Tintoretto, Veronés, Jacopo Bassano o Lotto. Por tanto, el cuadro fue descolgado de la sacristía en 2017 y vuelto a colocar después de la muestra, sin que se advirtiera el deterioro del yeso del anclaje.

La sacristía del monasterio escurialense —de unos treinta metros de longitud, nueve de ancho y once de altura— está recubierta de obras de Tiziano, Claudio Coello, Ribera y Lucas Jordán, entre otros. Todo el conjunto está rodeado de muebles de madera con grandes cajoneras que sirven para guardar las casullas y otras prendas utilizadas en las celebraciones litúrgicas sin necesidad de doblarlas. Está decorada, además, con espejos, medallones, retablos reliquias y objetos utilizados para el culto de los reinados de Felipe II y Carlos II.

El director de Patrimonio Nacional recordó, a pesar del accidente, que todas las obras “están muy bien conservadas y vigiladas”. “Tenemos un conservador y un arquitecto pendientes cada día de todo, pero hay que tener en cuenta que el monasterio es un edificio inmenso con una cantidad enorme de piezas. Siempre, aquí y en todas partes, puede ocurrir algo que no querríamos que sucediera. Ha sido una desgracia por la que tengo un disgusto muy profundo”, concluyó.

No existe una valoración económica de la obra dañada, pero en 2017 cuando se hizo el seguro para la exposición en el Thyssen, el Gobierno valoró 36 pinturas de la misma época en 421 millones de euros, más de 11,7 millones de media por lienzo. En 2011, la obra de Tiziano Sacra conversación: la virgen y el niño con San Lucas y Catalina de Alejandría, de menores dimensiones que la de El Escorial, alcanzó 14,5 millones de euros en una subasta en 2011.

 

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