Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Celebración del arte y de la barraca

Zoe Berriatúa despliega un canto de amor no tanto al producto, que también, sino sobre todo a la acción de filmar

En las estrellas
Jorge Andreu (izquierda) y Luis Callejo, en 'En las estrellas'.

EN LAS ESTRELLAS

Dirección: Zoe Berriatúa.

Intérpretes: Luis Callejo, Jorge Andreu, Kinti Mánver, Magüi Mira.

Género: drama. España, 2018.

Duración: 85 minutos.

En un mundo posapocalíptico, un director de cine, en realidad convertido en un vagabundo, peregrina por los escombros y las basuras buscando localizaciones y filmando una película que se ha quedado sin intérpretes. Solo por el placer de hacerla.

Como símbolo de la decadencia, los primeros minutos de En las estrellas, segundo largometraje de Zoe Berriatúa tras el muy atrevido Los héroes del mal (2015), no pueden ser más imaginativos y certeros. Lo que viene después, una oda al cine, a su magia y a su creatividad, es aún mejor. Una película en un universo paralelo a los convencionalismos actuales, como en cierto sentido también lo era su primera obra, repleta de agilísimos diálogos y con un fantástico diseño de producción y artístico, barato e ingenioso, asentado en los pioneros de la historia del cine, y comendado por Idoia Esteban.

Berriatúa, con una rotunda vocación familiar que ha mamado desde siempre, despliega un canto de amor no tanto al producto, que también, sino sobre todo a la acción de filmar. Y, claro, a lo que queda de todo ello: a las filmotecas, a sus almacenes, al celuloide, a las latas. Una reivindicación del arte, del juguete barraca de feria, y hasta de la bazofia confeccionada con la bendita ilusión del divertimento con unas palomitas. Un elogio de la imaginación que, al mismo tiempo, reúne una estupenda colección de guiños: el niño Ingmar, el padre trasunto de George Méliès, Cabiria, Psicosis, Apocalypse Now, el monte Fuji de las películas japonesas, y un largo rosario de homenajes.

Con una excelente labor interpretativa, y Luis Callejo al mando, En las estrellas se despliega en una triple vertiente y en todas resulta una obra notable: como cuento familiar para niños, ambientado en una cierta cotidianidad; como rotunda y onírica historia de amor trágico; y como loa a las películas, sobre todo a las más suicidas, aunque no las vea nadie. Las de su personaje protagonista fueron fracasos invisibles. La de Berriatúa está desde hoy en los cines. A toda pantalla.

Más información