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Muere a los 100 años Julio Mayo, fotógrafo de la Guerra Civil

Julio de Souza Cándido, fundador de la agencia Hermanos Mayo, vivía en México desde su exilio en 1947

El fotógrafo Julio Mayo durante un homenaje en 2010
El fotógrafo Julio Mayo durante un homenaje en 2010

El fotógrafo español Julio Souza Fernández (A Coruña, 1917), más conocido como Julio Mayo, ha fallecido este miércoles en México, donde se había instalado con su familia en 1947, tras la Guerra Civil, la cárcel y los campos de concentración. Junto a su hermano Paco y Faustino del Castillo formó parte de la agencia Hermanos Mayo, pioneros del fotoperiodismo español.

La historia de los Mayo, contemporáneos de la agencia Magnum, Agustí Centelles o Alfonso, pero apartados en un rincón menos mediático de la memoria, se funda en dos mentiras: ni eran hermanos ni se apellidaban Mayo. "Mi hermano, Paco, tomó parte e hizo fotos de la sublevación de los mineros asturianos en 1934 y de cómo se sofocó. A causa de ello, teníamos constantemente a la policía en casa haciendo registros en busca de los negativos. La solución fue cambiar de domicilio y de nombre, y desde entonces la gente nos conoció por los Mayo", explicaba en una entrevista con este periódico en julio de 2011.

Su militancia en el Partido Comunista trascendió el compromiso de su fotografía y lo llevó a combatir como artillero voluntario en el frente de Madrid. "Me tomaron mi nombre, me dieron una manta, una lata de sardinas, un pan, un fusil Mauser de cinco tiros y ciento cincuenta balas en tres cajas de cartón", recordaba en la entrevista.

Mientras los dos otros miembros de la Agencia Mayo lograron pasar a Francia tras la derrota republicana y alcanzar las costas mexicanas en 1939 a bordo del mítico Sinaia –el buque que transportó a 1.600 refugiados españoles acogidos por el presidente Lázaro Cárdenas– Julio cayó prisionero en Alicante a manos de aliados fascistas italianos. Fue encarcelado y trasladado a un campo de concentración.

Ya liberado y con la excusa del viaje de novios, tomó un barco a Nueva York y de ahí a México, para reunirse con sus compañeros. Allí revitalizaron la agencia y trabajaron durante otras cinco décadas para más de 40 cabeceras. "A México le debo mi libertad, trabajo y la educación de mis hijos. Me recibió con los brazos abiertos".

El resultado de aquel trabajo está recogido en un fondo que supera los cinco millones y medio de negativos, que los Mayo donaron al Archivo General de la Nación de México. Las imágenes de la Guerra Civil se conservan en la Biblioteca Nacional, después de que fueran requisadas por las tropas franquistas y custodiadas en el Ministerio de Información y Turismo. Todas y cada una de las copias están selladas en su parte posterior con la firma "Foto Mayo" o "Foto Hermanos Mayo".