Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Kevin Spacey, investigado por la policía británica por un caso de acoso sexual

El actor ha sido denunciado por un hombre del que supuestamente abusó en 2008 en Londres

Kevin Spacey, en una foto datada en Londres en 2005. REUTERS-QUALITY

La última noticia sobre la estrepitosa caída de Kevin Spacey, ha llegado a Londres. Scotland Yard confirmó que está investigando la denuncia de una agresión sexual acaecida en 2008, en un apartamento del sur de Londres muy cercano al venerable Old Vic. El protocolo policial impide identificar al supuesto acusado mientras no medie una inculpación oficial, pero toda la prensa británica dio por hecho que se trata de Kevin Spacey, antiguo y aclamado director artístico de aquel teatro, después de que la víctima del episodio le señalara públicamente.

 El relato a The Sun de un joven actor, que tenía 23 años, sobre la estratagema de Spacey para llevárselo a su piso (las promesas de ayudarle en su incipiente carrera) tiene como desenlace una escena en la que la estrella hollywoodense realiza el acto sexual sobre el cuerpo del chico. Sin consentimiento. El denunciante, cuya identidad no ha sido desveladada hasta el momento, asegura que tras compartir ambos unas copas declinó la propuesta de compartir lecho. Acabó dormido en el sofá, pero despertó con Spacey acostado sobre él.

También se conocieron ayer nuevos detalles sobre el comportamiento de Spacey, esta vez en el plató de la serie House of Cards. Su protagonista creó un ambiente “tóxico” durante su rodaje. Se comportó como un “depredador” por sus continuos abusos sexuales contra miembros masculinos del equipo. Así lo han descrito al menos ocho personas que trabajan o trabajaron en esta serie con el dos veces ganador del Oscar y 11 veces nominado al Emmy, cinco de ellas consecutivas por el personaje de Francis Underwood al que dio vida en House of Cards.

Los nuevos testimonios se esconden en el anonimato por temor a las repercusiones en el lugar de trabajo. Pero no faltan los detalles. Especialmente en el caso de un ayudante de producción, objeto de toqueteos sexuales no consensuados mientras viajaba en el mismo coche con Spacey. “Me dejó en estado de shock. Es un hombre muy poderoso en la serie y yo soy el último en la cadena alimenticia”, detalló. Las insinuaciones sexuales continuaron fuera del coche, cuando el asistente le ayudó a llevar las cosas a su camerino. Allí Spacey lo arrinconó sin dejarle salir. “Le hice saber que me sentía incómodo en esa situación”, subrayó la víctima recordando la frustración del actor cuando le dejó marchar. Otros miembros del equipo de rodaje han comentado que el abuso y los tocamientos de Spacey se producían impunemente a la vista de todos. “Todos hablábamos sobre este comportamiento”, indicó a la CNN uno de los operadores de cámara.

Su publicista, Staci Wolfe, y la agencia que lo representa, la poderosa CAA, acaban de eliminar a Spacey de su lista de clientes con su política de cero tolerancia que impera estas últimas semanas en Hollywood. El escándalo salió a la luz cuando el actor Anthony Rapp, ahora conocido por su trabajo en la serie Star Trek: Discovery, declaró a la web BuzzFeed que Spacey le intentó seducir cuando tenía 14 años. Los nuevos testigos han sacado a la luz lo que aseguran era el comportamiento regular de alguien que gozaba de éxito en su carrera y de poder en su trabajo.

Ese retrato de indefensión coincide con la reciente acusación vertida por otro joven actor, el estadounidense Anthony Rapp, sobre una agresión sufrida a manos de Spacey cuando solo contaba 14 años. El hecho de que el artista dos veces oscarizado alegara no recordar nada al respecto, para pasar a anunciar inmediatamente que había decidido salir finalmente del armario, le mereció un alud de críticas de las organizaciones LGBT por ese intento de justificarse bajo el paraguas de la homosexualidad. Muy lejos de Hollywood, el mundillo teatral londinense permanece casi mudo ante la caída de un actor hasta hace muy poco reverenciado.

Los rumores sobre episodios de comportamiento "impropio" de Kevin Spacey a lo largo de los años en los que ejerció de director artístico del Old Vic eran, al parecer, uno de los secretos mejor guardados del gremio. Así lo confirmó un ex empleado de la institución días atrás, dando cuenta de cómo el actor solía “manosear a otros hombres en muchas ocasiones”. Los gestores del teatro se limitaron a responder entonces que no estaban "en posición de comentar lo que había ocurrido en el pasado". Pero, al tiempo, ya habían habilitado una dirección de correo para que los trabajadores de ahora y de antes pudieran comunicar sus quejas.

Las graves acusaciones de las que está siendo objeto estos días han forzado a Kevin Spacey a esconderse de la escena pública -según su portavoz, para someterse a terapia- una vez la plataforma de setreaming Netflix anunciaba la suspensión de la serie televisiva que hasta la fecha le había procurado casi una docena de nominaciones al Emmy. El actor podrá seguir disfrutando de una fortuna estimada en 85,5 millones de dólares, pero ya no de los oropeles ganados en una profesión en la que resultó excelso, tanto en la pantalla grande como sobre los escenarios. Antes de que ninguna de las denuncias contra él se hayan traducido en un procesamiento formal, ya le ha dado la espalda no sólo el grueso de sus colegas hollywoodenses sino también ese islote teatral de Londres al que tanto contribuyó a regenerar. El ídolo de hace muy poco ha caído, y con estrépito.

Más información