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Creadores: los desaparecidos en el mundo del arte

La periodista Fietta Jarque publica el libro 'Cómo piensan los artistas'

'Canon', muestra de Mateo Maté en la sala Alcalá 31.
'Canon', muestra de Mateo Maté en la sala Alcalá 31.

Abraham Mateo, Enrique Iglesias, Raphael, Enrique Bumbury, Shakira (¡!), Julio Iglesias, David Bisbal, Alejandro Sanz, Joaquín Sabina y Picasso. Esos son los diez primeros resultados cuando se busca en Google "artista español". Si la misma búsqueda se hace en francés la lista comienza por David Guetta, pero continua con Delacroix, Rodin, Ingres, Bouguereau, Manet, Puvis de Chavannes, Picabia... y en inglés no se cuela ningún creador que no sea artista plástico. Esto demuestra algo que manifestó ayer el artista Mateo Maté durante la presentación del libro de la periodista Fietta Jarque Cómo piensan los artistas (Fondo de Cultura Económica), que se publicó en 2015 en Perú y que llega ahora a España.

El acto tuvo lugar en la galería madrileña Helga de Alvear y en torno a la pregunta "¿Juegan los artistas un rol secundario en el mundo del arte?" charlaron con la autora distintos agentes de ese mundo al que se hacía referencia: María de Corral, comisaria, asesora de diferentes colecciones, directora del Museo Reina Sofía (de 1991 a 1994) del que sigue siendo miembro del comité científico. Tras dejar la dirección de este centro de arte, tomó las riendas de la colección de arte contemporáneo de la Fundación La Caixa, colección que comenzó a crear en 1985. También dirigió la Bienal de Venecia en 2005; en definitiva, una figura fundamental en las últimas cuatro décadas del arte español. Bea Espejo, crítica y responsable de arte de Babelia, suplemento cultural de EL PAÍS, conocedora también del mundo de las galerías por su trabajo anterior en Estrany-de la Mota y Maté -que actualmente prepara unas piezas para el Thyssen-, un único hombre y único artista para hablar de este tema. Revelador.

Revelador porque ante una cuestión en que los creadores, seguro, tendrían distintas respuestas solo hubo ocasión de escuchar la voz de un autor. Y revelador que fuera la de un hombre, lo que podría suscitar otra cuestión: "¿Juegan las artistas un rol incluso más secundario que los artistas en el mundo del arte?".

Preguntas paralelas aparte, ya se plantearon bastantes durante la charla, fueron muy significativas las dos imágenes con las que Jarque quiso dar paso a las intervenciones de sus compañeros. La primera, una viñeta cómica de Pablo Helguera en la que aparecen varios personajes: uno menciona que los comisarios son los nuevos artistas, otro dice que los coleccionistas son los nuevos comisarios y un último apunta: "¡Y los artistas todavía creen que va sobre ellos!". El otro retrato de la situación lo hizo recordando las palabras de Christine Macel, conservadora jefe del Centro Pompidou de París y directora de la actual Bienal de Venecia, durante la inauguración de esta edición: "La razón por la que ponemos la atención sobre el artista es porque no conocemos mucho sobre sus prácticas, sobre la forma en que trabaja cada día, por eso hemos pensado esta bienal para mostrar esta labor". Jarque calificó estas palabras de sintomáticas y de señal de alarma.

Precisamente sobre la tarea de los artistas habla el libro de Jarque, periodista de este diario durante décadas. En Cómo piensan los artistas ha reunido 51 entrevistas de las más de 200 realizadas entre 1985 y 2012, un intento de explicar desde sus propias palabras a algunos de los punteros como Joseph Beuys, Santiago Sierra, Nan Goldin, Cindy Sherman, Marina Abramovic, Mona Hatoum, Bill Viola, Anish Kaapor, Sean Scully... Espejo alabó esta publicación considerando las entrevistas de ese momento de Babelia como las que llegaban donde no alcanzaban los planes de estudio de las facultades de Historia del Arte y, a su vez, entonó el mea culpa de que el artista sea ese ser que está detrás de todo el resto de agentes, cuando estos sin los creadores no serían nada, y viceversa, pero en algún momento y en algún lugar se perdió el equilibrio.

La crítica de arte de EL PAÍS reconoció que tenían una visión muy rara. Con la reciente apertura de la temporada de exposiciones en la galerías de Madrid repitió ciertas frases que se habían oído esos días: "¡Qué galería más estupenda!", "¡qué buen texto el de...!"; igual que en las ferias: "¡Qué buena edición de Arco!". ¿Y los artistas y sus obras, dónde quedan? Manifestó la necesidad de rescatarlos.

Maté abogó por dar luz a las carreras medias. No solo a las de tipo Abramovic que llevan tiempo ya situadas en el estrellato y Espejo apoyó la moción recordando que ocurren muchas cosas fuera de agenda. La experiencia de De Corral dio una pista que podría servir para cualquiera que gire en torno al mundo del arte: cuando se llega a una exposición en tan solo 10 segundos se ha de haber presentado al artista y el visitante debería tener claro qué va a ver. En demasiadas ocasiones predominan las interferencias teóricas y De Corral sostiene: "Hay que dar lugar a la emoción". Maté reconoció que a veces los estudiantes de Bellas Artes crean antes un discurso sobre sí mismos que su propia obra.

Todos coincidían que hay que recobrar el equilibrio. El libro de Jarque, una publicación de preguntas y respuestas, continuó dejando sobre la mesa cuestiones... Entre otras, el que al acto asistiera Soledad Lorenzo, una de las galeristas españolas más importantes de las últimas décadas, cuyo legado está depositado en el Reina Sofía desde 2014 y del que el museo inaugará una muestra el próximo 27 de septiembre. Su colección completa gran parte de los fondos de arte más actual de la institución, pero el nombre que figura en letras enormes en los carteles que anuncian la exposición es el de la galerista. Ojo, esto tiene su justificadísmo porqué, pero sigue siendo una prueba de ¿por qué no se hacen visibles los artistas?