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Norman Foster remata la ampliación del Prado con una gran zona peatonal

El prestigioso profesional, con el estudio de Carlos Rubio, rehabilitará el Salón de Reinos para ganar 2.500 metros cuadrados de espacio expositivo

Recreación de la nueva entrada Sur del Salón de Reinos.
Recreación de la nueva entrada Sur del Salón de Reinos.

Los estudios encabezados por el arquitecto británico Norman Foster y por el español de Carlos Rubio ampliarán el Museo de Prado. Rehabilitarán y transformarán el Salón de Reinos, un edificio del siglo XVII que fue sede del Museo del Ejército, ubicado junto al Casón del Buen Retiro de Madrid, con el objeto de ganar unos 2.500 metros cuadrados más de espacio expositivo para una de las principales pinacotecas del mundo. Foster ha salido victorioso de la constelación finalista, formada por ocho estrellas de la arquitectura internacional, incluidos tres premios Pritzker (el equivalente al Nobel en esta disciplina). Lo anunció ayer el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Íñigo Méndez de Vigo, al término de la reunión del patronato del museo.

Foster se ha impuesto en este concurso de ideas con el proyecto Traza oculta que prevé un gran atrio de acceso y disfrute público en la fachada sur del edificio. Se modificará la fisonomía actual de esta fachada, intervenida a finales del siglo XIX y principios del XX, al igual que la cubierta que también será remozada. La intención es recuperar su aspecto del siglo XVII y el esplendor barroco del protegido Salón de Reinos, bajo cuyos altísimos techos Felipe IV recibía a los embajadores extranjeros con el ánimo de amilanarlos, rodeado de lienzos como La rendición de Breda, de Velázquez. En la tercera planta se habilitará una gran zona expositiva.

Estrategia urbana e integración del Salón de Reinos en el campus Prado. ampliar foto
Estrategia urbana e integración del Salón de Reinos en el campus Prado.

Uno de los aspectos más destacables es la propuesta de peatonalizar el eje que discurre desde el Parque del Retiro hasta el Paseo del Prado, a través de la calle de Felipe VI. Se crearía así un gran espacio público que unificaría, además, el campus del Prado, formado ahora por la sede central del edificio de Villanueva, el Casón del Buen Retiro y la ampliación por los Jerónimos.

La alcaldesa de Madrid se mostró satisfecha: “Es un proyecto de gran belleza, respetuoso con el Salón de Reinos, que vendrá a fortalecer el Paseo del Arte”.

El director del Prado, Miguel Zugaza, destacó la “ambiciosa estrategia urbana” del proyecto, además de ser respetuoso con el edificio, el único vestigio que permanece del Palacio del Buen Retiro, junto al Casón. El plan elude excavaciones, con lo que se evitan posibles problemas con las aguas subterráneas de la zona, apuntó el presidente del patronato José Pedro Pérez-Llorca.

30 millones de coste

Zugaza añadió que la rehabilitación del edificio es “una oportunidad magnífica” para exponer los fondos de la pintura barroca, que se exhibían en el Salón de Reinos. No obstante, no está decidido aún el programa artístico, si bien el propósito es presentar exposiciones transversales y temporales de larga duración, fundamentalmente de la colección del Prado (posee más de 27.000 piezas, de las cuales más de 7.800 son pinturas), la mayor parte de la cual se guarda en los almacenes. Pérez Llorca descartó la posibilidad de reclamar el Guernica para el Salón de Reinos.

Simulación de la vista interior del nuevo atrio de la fachada Sur. ampliar foto
Simulación de la vista interior del nuevo atrio de la fachada Sur.

Los 2.500 metros cuadrados representan un aumento del 16% del espacio expositivo del Prado. El propósito inicial (y así se manifestó en su momento) era inaugurar parte de la ampliación en 2019, en coincidencia con la celebración del bicentenario del museo. Pero ayer el ministro rebajó la previsión y apuntó concisamente que las obras comenzarán ese año.

Méndez de Vigo reiteró que el coste estimado del proyecto asciende a unos 30 millones de euros. Y debe ser sufragado mediante partidas plurianuales de Cultura y, al menos un tercio del presupuesto, por financiación privada, según la pretensión de los responsables del museo y del Gobierno. Zugaza incidió ayer en que el coste exacto no se conocerá hasta la redacción definitiva. Ahora se abre un plazo de 16 meses para la elaboración del anteproyecto y del proyecto. Para ello, el ministerio consignará dos millones de euros. Los planes urbanísticos, además, deberán ser negociados y aprobados por el Ayuntamiento.

Todos los asistentes elogiaron la calidad de los ocho proyectos finalistas, que serán expuestos en los Jerónimos a partir del 1 de diciembre. Compitieron los estudios liderados por Norman Foster, Eduardo Souto de Moura, Rem Koolhaas (los tres Pritzker), Cruz y Ortiz, Nieto Sobejano, Chipperfield, Gluckman y Garcés- de Seta-Bonet. 47 aspiraron a lograr el prestigio de intervenir en el museo referente de maestros como El Bosco, Velázquez o Goya.

Ahora Foster y Rubió seguirán la labor de otro Pritzker, Rafael Moneo, presidente del jurado que ha elegido por unanimidad el proyecto, cuya ampliación concluyó en 2007. El británico es bien conocido y aunque los museos no son su especialidad, ha reformado el vestíbulo del British Museum y diseñado el Museo de Bellas Artes de Boston o el Museo Imperial de la Guerra en Londres. El estudio de Rubio es responsable de la torre PwC de la Castellana y ha participado en Madrid Río o en el Archivo Provincial de Cuenca.

Sección transversal del proyecto en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur. ampliar foto
Sección transversal del proyecto en la que se muestra la permeabilidad del eje Norte-Sur.

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