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Irene Escolar pierde el miedo al escenario con Lorca

La actriz pone voz y alma a textos en torno al amor y las mujeres

La actriz Irene Escolar, en la Residencia de Estudiantes de Madrid.
La actriz Irene Escolar, en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

Es tal la calma que le provoca la poesía de Federico García Lorca que Irene Escolar pierde el miedo al escenario. Es tal la identificación con las palabras, bellas, puras y libres de artificio del poeta que la actriz las ha hecho suyas, poniendo voz y alma a poemas, pero también a obras de teatro y a textos de prosa, a través de Leyendo a Lorca, una lectura dramatizada cuyo hilo conductor gira en torno al amor y las mujeres.

Con textos elegidos por la propia Irene Escolar (Madrid, 1988), este montaje, que nace de la necesidad de recordar al poeta cuando se cumplen 80 años de su asesinato, podrá verse mañana, dentro de los actos del Festival de Otoño en Primavera en la Residencia de Estudiantes. En una carta a su padre —quien le había pedido que volviera a Granada— Lorca contestó sobre la Residencia: “Aquí escribo, trabajo, leo y estudio… He nacido poeta y artista como el que nace ciego o cojo o guapo, dejarme las alas en su sitio que respondo que volaré bien”.

Desde la inocencia

El recital se representará el próximo día 30 en El Escorial y en el Teatro Pavón Kamikaze unos días de noviembre y diciembre. La intención del Festival de Otoño en Primavera es realizar una gira nacional e internacional

Para hablar de Lorca, de “Federico”, como se refiere a él, Irene Escolar necesita echar la vista atrás. Su primer trabajo profesional en el teatro fue con Mariana Pineda, de Lorca, con apenas 9 años. “Además de la musicalidad, la poesía de Federico tiene unas imágenes tan potentes que siguen en mi corazón desde entonces. Desde la inocencia, Lorca caló en mí de esa manera”, recuerda la actriz, que ha vuelto a encontrarse en el escenario con el autor granadino el año pasado con El público. Eso en la escena, porque fuera de ella, la actriz ha ido descubriendo a Lorca gracias a Lluis Pasqual, en unos talleres que el dramaturgo catalán realizó en Venecia, pero también a Nuria Espert y a su Haciendo Lorca.

Los caminos que llevan al poeta

Con una lectura abierta y música en directo, el patio de La Casa Encendida, en Madrid, ha acogido un cálido homenaje a Federico García Lorca, del que se cumplen 80 años de su asesinato en Granada. La lectura popular ha centrado este proyecto que, bajo el título Todos los caminos llevan a Lorca, intenta mostrar los senderos que el poeta fue dejando a lo largo de su vida. La publicación del último número de la Revista Iberoamericana de Historia y Comunicación (RIHC), dedicado a Lorca, sirve de excusa para abrir espacios nuevos que recuerden al autor de Poeta en Nueva York.

El acto contó con la participación de Laura García-Lorca, Antonio Fraguas Forges, Antonio Hernández-Rodicio, Silvia Marsó, Elvira Mínguez y Ricardo Pachón que leyeron textos del poeta. El homenaje continuará en el Círculo de Bellas Artes.

Fue la Universidad Menéndez y Pelayo quien encargó a Escolar este recital. El amor y las mujeres son el hilo conductor de los textos de este montaje, tejido primorosa y artesanalmente por la actriz que aparece en el escenario con un atril y un vestido de Sybilla. Y es con la conferencia que leyó Lorca en Nueva York con la que Escolar inicia su espectáculo.

Las palabras de entonces de Lorca reviven hoy las mismas sensaciones de la actriz. “Federico pone en palabras lo que yo siento. Cuando leo con qué nivel de sensibilidad es capaz de entender la vida de la mujer, como siente el amor, la maternidad, la fuerza y la realidad que muestra de ellas y cómo las defiende me siento abrumada. Él es capaz de saber lo que yo siento. No me pasa con ningún otro autor”, señala la intérprete, que con este recital toca la felicidad. “Federico me genera mucha fe en la vida. Con sus palabras siento que me comunico muy bien. Me siento protegida por él. Con Federico pierdo el miedo. Confío en sus palabras y el miedo al escenario desaparece”.

Le dio muchas vueltas a la elección de los textos. Además de la conferencia de Poeta en Nueva York y textos teatrales de Bodas de sangre, Yerma, Doña Rosita la soltera y El público, Leyendo a Lorca, tras una pausa en la que se escucha la canción del Pastor Bobo, viaja hacia su poesía con Sonetos del amor oscuro y Grito hacia Roma. El recital llega a su fin con las palabras de Ian Gibson sobre el asesinato del poeta el 18 de agosto de 1936 “que parece no murió enseguida y que hubo que rematarlo con un tiro de gracia o varios”, y el poema Gacela de la muerte oscura. “Quiero dormir el sueño de las manzanas / alejarme del tumulto de los cementerios / Quiero dormir el sueño de aquel niño / que quería cortarse el corazón en alta mar”.

Irene Escolar no cree que pueda hacer todos los personajes femeninos escritos por Lorca, así que se decidió a rescatarlos para este recital.