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Preludios de color verde hierba

La nueva temporada de la Fundación Juan March cuenta con más de 150 conciertos y explora el aspecto mas visual de la música

La ópera 'El pelele' que la Fundación Juan March ofreció la temporada pasada.
La ópera 'El pelele' que la Fundación Juan March ofreció la temporada pasada.

El compositor y pianista ruso Aleksandr Scriabin podía ver la música. Tenía sinestesia, una habilidad que le permitía percibir colores en las notas. El músico imaginó sus preludios en La de color verde hierba y los preludios en Do, de un rojo puro. Estableció incluso una correspondencia entre tonalidades y pigmentos con las que tiñó sus composiciones, que se podrán escuchar, pero también ver, esta temporada en la Fundación Juan March. La institución presentó el martes una programación con más de 150 conciertos y un presupuesto de 500.000 euros que explora el aspecto más visual de la música.

En esta línea destaca el ciclo Sinestesias, compuesto por cuatro audiciones en las que el público podrá disfrutar de las melodías con los ojos y de los colores con los oídos. Con obras de Scriabin pero también de Claude Debussy, György Ligeti y Olivier Messiaen. La propuesta de visibilizar lo intangible continúa con la exposición Escuchar con los ojos, Arte sonoro en España, que asume el reto de exponer el sonido como si se tratara de una pieza de museo. “Es el primer intento a nivel nacional de contar el uso de este en el arte contemporáneo”, explicó Javier Gomá, director de la fundación.

La nueva temporada incide también en el teatro musical y en ascender a categorías estéticas elementos que suelen pasar inadvertidos encima del escenario. “Factores como la luz o la teatralidad no se suelen tener en cuenta. Y si están presentes es como un simple añadido. Nosotros queremos entender la música más allá de la simple interpretación”, dijo Miguel Ángel Marín, director del programa musical de la fundación. Aquí se enmarca la segunda edición del ciclo dedicado al melodrama, que combina melodía y acción recitada. En esta ocasión, estará centrado en la incursión de Richard Strauss en el género. La fundación dedicará además un espacio a reflexionar sobre el universo sonoro de Proust. “Trataremos de ver de qué forma la música influyó en su quehacer creativo”, añadió Marín. Tres conciertos explorarán la obra y la correspondencia del escritor en una puesta escena que combinará interpretación y lectura teatralizada.

Otro de los ejes de la nueva temporada de la Fundación Juan March se centra en la música contemporánea y en los compositores españoles, para conseguir que el oyente integre a su práctica de escucha diaria repertorios y autores poco conocidos. La novedad de la estrategia que propone la institución consiste en alternar obras de músicos vivos con los clásicos. “Muchas veces nos empeñamos en mantener una programación conservadora. Esto da lugar a la paradoja de vivir el presente con la música del pasado”, matizó Marín. De los 200 compositores cuyas piezas integran la nueva temporada, más de 70 son músicos en activo. Además, se incluirá danza, ópera de cámara y una mirada, 90 años después de su nacimiento, al jazz del trompetista Miles Davis y el saxofonista John Coltrane.