Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los mejores momentos de Amparo Baró, en cine, teatro y televisión

La actriz resurgió en los noventa con '7 Vidas', pero su carrera era mucho más extensa

La actriz Amparo Baró (Barcelona, 1937) ha muerto este jueves a los 77 años. La dama del teatro que llevaba más de 50 años sobre las tablas, resurgió en el imaginario de las nuevas generaciones gracias a la televisión, donde repartió collejas con su Sole de 7 Vidas y puso orden en El Internado, pero su legado llega mucho más allá. 

La actriz protagonizó hasta una docena de Estudio 1, el mítico programa de TVE donde el teatro se convertía en televisión. Solo unos meses después de su estreno, Baró, conocida por su altura y su voz, apareció en 50 años de felicidad, en 1966. Una pasión que mantuvo hasta 1984, cuando protagonizó El Sombrero de copa de Vital Aza. Tres sombreros de copa de Miguel Mihura y Cuatro corazones con freno y marcha atrás de Enrique Jardiel Poncela fueron otros de sus papeles destacados.

La comedia 7 Vidas la recuperó para los jóvenes nacidos en los ochenta y noventa. Soledad Huete devolvió al lenguaje la palabra colleja, que repartió a diestro y siniestro a Javier Cámara, Florentino Fernández (su hijo del que nunca antes se había hablado), Toni Cantó, Blanca Portillo, Carmen Machi, Guillermo Toledo y Paz Vega. Bajo sus golpes se forjó una generación de actores. Recibir sus tortazos se convirtió en honor.

Baró fue una cara presente en televisión durante toda su vida. De la serie de antologías Confesiones de Jaime de Armiñán, que protagonizó desde 1964 a 1965, a su aparición especial en la efímera Los Quién, que le reunió con Javier Cámara, su hijo en 7 Vidas. Incluso Farmacia de Guardia, la cocina de Con las manos en la masa y Un, dos, tres requirieron su fuerte carácter interpretativo y su pasión en algún momento. Era de nuevo Armiñán quien escribía su monólogo para el programa de Chico Ibáñez Serrador. Con el escritor y director colaboró en otras cuatro películas.

Aunque su vis cómica es algo que se destapó en su última época, la televisión supo sacarle provecho. Baró fue una de los presentadores elegidas por Tele 5 para su versión de Saturday Night Live e interpretó una decena monólogos cómicos en las diversas encarnaciones de El Club de la Comedia.

Si 7 Vidas debía mucho a la serie estadounidense Friends, Juntas pero no revueltas (1996) se basaba directamente en Las Chicas de Oro. La versión de la sitcom sobre un grupo de amigas sexagenarias fue uno de los fracasos más sonados de la televisión de los noventa. Una prueba para Baró que no prosperó. Pocos podían augurar entonces que el género le volvería a dar la fama.

El premio Pulitzer Agosto (Condado de Osage), de Tracy Letts, dio a Baró sus últimas alegrías teatrales. Un premio Max y una nominación a los Valle Inclán por un papel que la reunió con Carmen Machi sobre los escenarios y que meses más tarde interpretaría en cine Meryl Streep. Los premios no eran la tónica habitual de una carrera plagada por papeles secundarios, aunque en 2013 su corta interpretación en 7 mesas de billar francés, de Gracia Querejeta, le hizo valedora de un Goya en 2007. Cinco años más tarde, logró la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes.

Además del teatro y la televisión, Baró hizo sus pinitos en la pantalla grande, casi siempre en papeles secundarios, de la mano de Jaime Chávarri, en Las Cosas del Querer (1988); José Luis Cuerda, en El Bosque Animado (1987) y Manuel Gómez Pereira, en Boca a Boca. La argentina Maktub (2011), de Paco Arango, la colocó frente a una familia numerosa con Diego Peretti, Aitana Sánchez Gijón, Goya Toledo, Enrique Villén y Mariví Bilbao. 

Su último papel, sin embargo, fue en el multipremiado cortometraje Eutanas, SA de Victor Nores, en 2013.

Su director la ha recordado en Twitter horas después de su fallecimiento. "Fuiste un sueño, realidad y ahora recuerdo imborrable".

Más información