Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

“El mundo se llenará de miedo”

Las principales exhibidoras de EE UU cancelan el estreno de una parodia sobre Corea del Norte ante las amenazas de otro “11-S”

Entrada a los estudios Sony en Culver City (California).
Entrada a los estudios Sony en Culver City (California). AFP

La pesadilla de proporciones épicas que se cierne sobre los estudios Sony sigue adelante. Horas después de recibir una denuncia de dos de sus extrabajadores por no salvaguardar su información personal del ciberataque sufrido hace unas semanas, los estudios Sony se vieron hoy en el centro de una nueva amenaza. Esta vez los piratas informáticos autodenominados Guardianes de la paz aseguraron que quienes vayan a ver La entrevista recordarán el miedo que pasaron “el 11 de septiembre de 2001”. Las consecuencias de esta amenaza no se han dejado esperar. La cadena Carmike, dueña de 2.623 pantallas por todo Estados Unidos, anunció que no proyectará la cinta, una comedia escrita y dirigida por Seth Rogen con James Franco como protagonista que en tono de comedia narra un supuesto intento de asesinato del líder norcoreano Kim Jong-Un. Tras ella, las tres principales exhibidoras del país (Regal, AMC y Cinemark) también decidieron no proyectar La entrevista y pidieron a Sony retrasar su estreno, previsto para el 25 de diciembre, según medios locales. Y un portavoz del cine Landmark’s Sunshine informó de la cancelación de la premiere prevista para hoy en Nueva York.

La comedia ha sido desde el principio el punto de mira de los hackers, de quienes se sospecha puedan tener lazos con Corea del Norte, algo que este país ha negado. Los llamados Guardianes de la paz han expresado en repetidas ocasiones su repulsa por esta cinta mientras diseminaban información robada de los estudios Sony durante uno de los mayores ataques cibernéticos de la historia. Ahora su chantaje ha ido más allá, amenazando al público y a las salas con un posible ataque terrorista organizado. “Mostraremos claramente en el momento y en los lugares en los que se exhiba la cinta el amargo destino de los que se divierten (con la película)”, afirma la amenaza, escrita en un inglés deficiente y diseminada en la red por los mismos canales utilizados hasta ahora para divulgar los correos privados robados de Sony. “El mundo verá la terrible película que los estudios Sony han hecho”, añade el comunicado, donde se recomienda a aquellos que viven cerca de los cines donde se exhibe la película que se muden esos días para estar lejos de las salas.

El departamento de Estado manifestó en un comunicado que no tiene indicios creíbles de que exista ningún plan terrorista contra las salas de cine, pero la amenaza ha devuelto al recuerdo el incidente aislado que tuvo lugar hace dos años en Aurora (Colorado, EE UU) cuando un individuo armado abrió fuego contra el público que asistía al estreno de El caballero oscuro.

Las amenazas llegan en una jornada en la que los estudios Sony recibieron la que puede ser la primera demanda de muchas. Se trata de la presentada por dos extrabajadores, Michael Corona y Christina Mathis, que acusan a los estudios de no haber protegido sus datos personales. "Los datos más sensibles, incluyendo más de 47.000 números de Seguridad Social, archivos de empleo, incluyendo sueldos, información médica, y cualquier otra cosa que Sony tocó, se ha filtrado al público, e incluso puede estar en manos de delincuentes", recuerda esta demanda de 45 páginas que considera a los estudios responsables por no haber escuchado sus propias advertencias de que su sistema de seguridad era inadecuado.

Tras las recientes amenazas, los estudios Sony han aumentado la presencia de agentes de seguridad en su sede de Culver City (California). Además se ha instado a sus trabajadores a utilizar el fax, el teléfono y el correo tradicional, abandonando la costumbre de comunicarse por correos electrónicos o mensajes en red. Sony también ofreció a las diferentes cadenas de cines la posibilidad de suspender los estrenos previstos de La entrevista, una oferta que la cadena Carmike ha aceptado. Otros cines todavía no se han posicionado aunque la cotización de muchas de estas cadenas cayó el martes en la Bolsa. El temor también ha cundido entre los estudios rivales, preocupados de que el miedo aleje a los espectadores de las salas en uno de los días más lucrativos para esta industria. En Los Angeles, el jefe de policía Charlie Beck anunció que se tomarán “precauciones extra” para evitar cualquier incidente. Tanto Rogen como Franco han cancelado todas sus intervenciones promocionales con la prensa.

Más información